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Repsol garantizará 60 millones de indemnización por posibles daños

   
barco para perforaciones de repsol. asi seran en canarias

Buque como el que usará Repsol para hacer los sondeos. / DA

VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo ha exigido a Repsol que garantice una cobertura de daños por valor de al menos 60 millones de euros en caso de accidentes por los sondeos que prevé realizar en alta mar frente a Lanzarote y Fuerteventura.

Así consta en la propuesta de resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas, por la que autoriza de forma definitiva estas prospecciones, dictada el 14 de julio, y a la que ahora podrán hacer alegaciones las partes personadas en el expediente, entre ellas el Gobierno canario y los cabildos de las islas más orientales.

De esos 60 millones de euros, 40 deben ser cubiertos mediante un seguro de responsabilidad civil, “para hacer frente a eventuales daños a personas o bienes en el desarrollo de actividades de ejecución de los sondeos”, una póliza cuya suscripción la multinacional deberá acreditar antes de iniciar las prospecciones.

Para los 20 millones restantes, la empresa deberá constituir por esa cuantía una garantía financiera “destinada específica y exclusivamente a cubrir sus responsabilidades medioambientales”. Una garantía que también deberá presentar antes de comenzar la exploración.

En el borrador de la resolución, que firma el director general Jaime Suárez Pérez-Lucas, se deja claro que los sondeos se harán “bajo el exclusivo riesgo y responsabilidad del promotor”. El documento detalla todas las fases del expediente desde que fueron otorgados los permisos por real decreto en 2001para nueve cuadrículas marinas, y se reactivaron en 2012 con un nuevo decreto, a lo que siguieron diversos trámites, el más importante la declaración de impacto ambiental, resuelta de forma favorable en junio de 2014 por el Ministerio de Medio Ambiente.

Entre los documentos aportados por la multinacional figuran tres informes de sendas empresas relativos al caudal esperable en una explosión en la boca del pozo (blow-out), en la que una de ellas recomienda considerar el supuesto de un derrame de 3.000 barriles de petróleo al día.

Se realizarán dos sondeos exploratorios, y, en su caso un tercero, a una distancia de 55,5 kilómetros de las costas canarias (en el caso del primero, denominado Sandía 1, y el posible tercero, Zanahoria-1) y a 50 kilómetros el segundo (Chirimoya1). La profundidad del mar oscila entre 870 y 1.109 metros, y se perforará bajo el lecho oceánico hasta 3.170 y 3.000 metros, y, caso de un tercer intento, hasta 6.900 metros.

Los trabajos se llevarán a cabo desde un barco de posicionamiento dinámico (no una plataforma convencional) Rowan Renaissance, “de última generación” con capacidad para perforar hasta 12.000 metros con una lámina de agua de más de 3.500 metros, según consta en el borrador de los permisos definitivos.

Con un sismo de 4,5 se parará el sondeo

-La propuesta de autorización definitiva de los sondeos establece que se deberán parar las perforaciones si se registrase un terremoto de origen natural con magnitud superior a 4,5 y epicentro en un radio de 75 kilómetros alrededor del pozo. Las operaciones no podrán reanudarse “hasta que se verifique la integridad del sondeo”.

-El Ministerio de Industria exige a Repsol disponer de un sistema de monitorización de la sismicidad inducida por los sondeos, y un protocolo de seguimiento que deberá cumplir, conforme al estudio que la compañía presentó en junio, aportado tras la declaración de impacto ambiental favorable, así como a las observaciones que pueda remitir el Instituto Geográfico Nacional (IGN) durante el proceso. En todo caso, se fija en 20 kilómetros el radio de referencia alrededor del sondeo con respecto al epicentro de un eventual sismo.