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El sionismo calca al nazismo – Por Cecilio Urgoiti

   

Israel no cederá hasta que expulse al último palestino, para desgracia de ellos, los israelitas, y aún más, del resto de la sociedad mundial, obviamente incluyendo al pueblo palestino, que será perseguido en la diáspora. No debería ser ese el camino, ni por tradición histórica, ni por ese opio que es la religión, con un insaciable y un profundo calado fundamentalista, por las partes, que ayudan a fustigar el odio a la perpetuidad. Mientras tanto, los EE.UU. han depositado en Israel la confianza, de tal forma que ejercen de árbitro en el Próximo Oriente. Con esa medida el deterioro irá en aumento y la recomposición se aleja más y más del principio del equilibrio y la equidad necesaria para la vivencia en armonía. Los palestinos en las actuales circunstancias se ven solos, cada día que pasa pierden territorio y, lo que es más importante, vidas humanas, pero no han perdido la esperanza de una seria ayuda a su desalojo de sus tierras y a encontrar una justa comprensión a la que, entiendo su justa causa, que constantemente se ve vapuleada por esos sionistas que por tener fuerza, apoyo americano y dinero hacen, de su capa un sayo, sin apreciar que ellos son los herederos de los muertos en los campos de concentración y sus horrendos crematorios, fruto de un nazismo que violaba la condición humana judía, tan solo por ser de esa raza. Hoy como ayer y salvando distancias, la banda de baladrones a la que llaman los israelitas fuerzas armadas del régimen, sistema o lo que son, criminales de guerra, donde no hay guerra, pues unos utilizan cohetes de fabricación casera y otros misiles teledirigidos.

“Localizaron sin pruebas constatables” los cuerpos de tres jóvenes que estaban desaparecidos hacía más de dos semanas en Cisjordania, y que según el régimen, habían sido secuestrados por la facción islamista palestina Hamas, a pesar de todas las evidencias de que fue un autosecuestro pergeñado por el régimen para torpedear la unidad entre Hamas y Al Fatah. Esta ha sido la disculpa para disparar a discreción sobre un pueblo, cada vez más entumido y los pueblos árabes, o mejor dicho los jerifaltes, jeques o ayatolás mirando a la Meca, la UE enfrascada en su proceso pos electoral y tratando de colocar sus peones. A la ONU solo se le oye cuando es atacada una de sus oficinas en la zona. EE.UU., pendiente de las necesidades armamentísticas que puedan requerir estos verdugos, sin corazón y sin razón, aunque Obama diga “(…) que tienen derecho a defenderse”. Espero que a estos jefes de estado sus sociedades les pidan responsabilidades, como nosotros no podemos permanecer ni un minuto más en silencio, sin exigirle al presidente Rajoy una explicación a su silencio, muy significativo y, cómo no decirlo, muy gallego, y, por otro lado, una clara postura con respecto a la sociedad palestina y la exigencia a Israel del fin de las hostilidades. Quisiera recordar que los silencios ante las barbaries suelen hacerte cómplice de los bárbaros y eso es muy feo, don Mariano.