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‘Tudor style’ – Por José David Santos

   

La elección por parte de los militantes de Pedro Sánchez Castejón como nuevo secretario general de los socialistas (del PSOE) españoles abre ahora una etapa de intrigas palaciegas digna de los Tudor, con uso del degüello, alianzas, traiciones y envenenamientos. En Canarias pocos socialistas de renombre dieron un paso firme al frente para apoyar a un candidato u otro; de hecho, aún me intriga saber qué piensa, por ejemplo, José Miguel Pérez de todo este asunto; y me refiero a todo el asunto en su máxima amplitud, desde el origen de la vida, a la situación de Canarias en el mundo, pasando por la elección de su jefe en Ferraz. Y es que en la historia de las Islas pocos políticos con tanta representatividad (vicepresidente, consejero, diputado, líder regional del PSOE) han sido capaces de pasar más desapercibidos que él. Muchos -igual de extraños para el resto del universo- de los que le arropan dicen que eso no es necesariamente malo.

Efectivamente, si Pérez fuera el señor Pérez, el de la marisquería de la esquina, vale, pero es hacer pasar por estúpidos a los canarios -a los que le votaron y a los que no- si se nos traslada que ver llover u observar cómo pastan los vacas es un estilo de hacer política. Entre la mesura a la inacción hay un trecho enorme. En todo caso, parece, da igual. El PSOE canario será presa, por enésima vez, de batallas entre los de aquí y los de allá. En Tenerife, Gustavo Matos no se ha escondido e incluso cuando todos -en su partido- lo tomaban por loco por apoyar a un desconocido Sánchez siguió adelante con su respaldo en las Isla al madrileño…y Sánchez ha arrasado en Canarias. Enfrente, fue Patricia Hernández la que apostó por Madina junto a un numeroso grupo de militantes que solo pudieron arrancar en la provincia el 31,8% de los votos para el vasco. Si el primero verá impulsada su carrera para asuntos de mayor relevancia y la otra perderá su estatus de diputada en los madriles empezará a vislumbrarse más pronto que tarde. Después está el caso de los eternos outsiders que, con Pedro Anatael Meneses al frente, apostaron por Pérez Tapias, la opción más a la izquierda de las tres que aspiraban al trono que ocupa ahora Sánchez. Como en el resto del país fue la tercera opción. A todos, vencedores y vencidos, les toca la ardua tarea de pertrecharse para -no conocen otra manera- con el puñal bien adherido a una mano enguantada comenzar la regeneración del socialismo (del PSOE) canario.