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La UME quiere combatir incendios forestales de noche y por el aire

   
Los aparatos PASI, como el de la imagen de archivo, son utilizados por España en Afganistán desde 2008. / DA

Los aparatos PASI, como el de la imagen de archivo, son utilizados por España en Afganistán desde 2008. / DA

T. F. | Santa Cruz de Tenerife

La Unidad Militar de Emergencias (UME) pretende acabar este mismo verano con un antiguo tabú de la lucha contra los incendios forestales y aprovechar la noche para combatirlos con medios aéreos.

Esta posibilidad, siempre descartada por los riesgos inherentes a la escasa visibilidad a cuenta del fragor de las llamas y el humo y ceniza que se desprenden, dejará de ser un obstáculo para la unidad aeromóvil de la UME, tal y como explicó ayer su actual responsable, el general César Muro.

Este militar, buen conocedor de las Islas por cuanto fue capitán general en el Archipiélago entre 2011 y 2012, detalló ayer que tienen previsto operar en cualquier incendio que así lo requiera este verano con “unos depósitos para poder llegar a zonas agrestes y poco accesibles y con la novedad de que lo podrá hacer tanto por el día como por la noche”.

Partiendo que el objetivo es “poder llevar medios de extinción a zonas donde no pueden llegar las autobombas”, el proceso pasa porque helicópteros Cougar, lleven “a las proximidades de estas áreas agrestes unos depósitos de agua con capacidad para 1.000 litros y provistos de sistema de mangueras. Estos depósitos se colocarán a no más de unos tres o cuatro kilómetros del foco del incendio donde estarán trabajando los efectivos para extinguir el fuego y los helicópteros harán las rotaciones que sean necesarias para ir suministrando de agua a la unidad”. Lo cierto es que el propio Muro ya reconoció ayer los riesgos que conlleva semejante operativo para “los efectivos que trabajen sobre el terreno”.

Lo que sí resulta evidente es que la UME está preparada para intervenir. “En todos los Batallones tenemos ya gente preparada”, indica César Muro, para a continuación añadir que “cada helicóptero puede transportar cuatro depósitos y se encargarán además de las rotaciones necesarias de las dotaciones”, actividad que necesariamente ha de complementarse con una red de comunicaciones aire-tierra.

Sin embargo, por las circunstancias que rodean a los incendios forestales de Canarias no parece probable ni adecuado que se recurra a tal método salvo en aquellos casos excepcionales en que hayan vidas o poblaciones en peligro. Ello se debe a que, dado que los bosques de pino canario cuentan con la virtud de regenerarse de forma natural a pesar de sufrir los efectos de las llamas, es preferible en nuestras Islas no arriesgar vidas humanas en la extinción de un incendio que, por nuestras condiciones orográficas, tampoco cuenta con un espacio ilimitado para crecer.

Por otra parte, la UME también presumió ayer de poder contar con aviones no tripulados en la lucha contra el fuego.
Así, Muro reveló igualmente que la UME comenzará a utilizar la semana que viene micro UAVs que se utilizarán para colocarlos sobre los escenarios para vigilar la zona. Tal y como detalló el militar, las Fuerzas Armadas españolas están estudiando la aplicación de la Unidad PASI para vuelos de reconocimiento en zonas afectadas por incendios.

Esta Unidad PASI (Plataforma Autónoma Sensorizada de Inteligencia), con gran protagonismo para las tropas españolas en Afganistán dado que lleva operando desde 2008 en la zona, cuenta también con aparatos de una envergadura de 8,5 metros y casi 6 de largo, siendo capaz de elevarse hasta los 5.500 metros de altura. Vuelven a España este semestre.

Condena para un pirómano de 2010

La Sección Sexta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a un varón identificado por las iniciales C.C.R a una pena de cinco meses de prisión por la comisión de un delito de incendio forestal. El individuo, en el momento de los hechos, estaba afectado por la ingesta de bebidas alcohólicas que mermaba sus facultades intelectivas y volitivas, sin llegar a anularlas completamente.

Además de la privativa de libertad, el ahora condenado tendrá que cumplir una medida de seguridad de libertad vigilada durante dos años en el que tendrá prohibido desempeñar actividades en materia de vigilancia o protección de masas forestales y la obligación de participar en programas de deshabituación y control de la adicción alcohólica que padece. Además, el condenado deberá indemnizar al Cabildo y al Ayuntamiento de La Orotava. Los hechos sucedieron en septiembre de 2010, cuando se adentró en la Corona Forestal, cerca de la pista forestal Llano de Gaspar, y provocó intencionadamente un fuego que afectó a unos 60 metros cuadrados de laurisilva.