X
economía>

Las universidades exigen estar presentes en el nuevo REF para garantizar su futuro

   
Si el Gobierno accede, sería la primera vez que las universidades estarían presentes en el REF. | DA

Si el Gobierno accede, sería la primera vez que las universidades estarían presentes en el REF. | DA

SARAY ENCINOSO | Santa Cruz de Tenerife

Una crisis económica agravada por la lejanía. Las universidades canarias no pasan por su mejor momento: llevan años sin una financiación pública regular -el último contrato programa fue suspendido en 2012 de manera unilateral por el Gobierno de Canarias cuando le quedaban dos años de vigencia- y profesores y estudiantes han tenido que asumir como normales las limitaciones de formarse en un territorio que, situado a más de 2.000 kilómetros de la Península, arrastra un importante déficit de accesibilidad y desalienta la movilidad. Todo eso, además, en una región sin industria, con un desempleo galopante y una inversión en ciencia escasa y que cuelga del sector público.

Un grupo de expertos de ambas universidades quiere transformar esta realidad y ha propuesto que el nuevo Régimen Económico y Fiscal (REF), que ahora mismo negocian el Ejecutivo autonómico y el central, incorpore los avances del estatuto de las regiones ultraperiféricas y permita introducir incentivos que, directa o indirectamente, favorezcan a los centros de enseñanza superior y de investigación radicados en las Islas. La idea es muy sencilla y pivota sobre dos ideas: bonificar la excelencia académica y la inversión en ciencia e innovación.

Salvador Miranda, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y presidente de esta comisión de trabajo, explica que el objetivo fundamental de este análisis es “blindar” a las dos universidades en plena crisis. Las sucesivas modificaciones del REF nunca han tenido en cuenta la financiación de las universidades canarias, algo que probablemente tiene mucho que ver con el secular divorcio existente entre el modelo económico y las actividades de formación e investigación que se realizan en el seno de las universidades canarias. Una forma interesante de revertir esta realidad es utilizar la herramienta más potente que tienen las instituciones de la comunidad autónoma. Pero, ¿cuáles son esas medidas concretas?

Premiar la excelencia
Una de las principales demandas de las universidades es que el nuevo REF pacte una financiación concreta a pesar de los vaivenes económicos. La inversión, demandan, ha de ser, como mínimo, la media observada en los últimos datos de las universidades públicas presenciales. Desde que se extinguieron los contratos programa, no solo no hay una financiación fija, tampoco una estrategia académica. “La puesta en marcha del Plan Bolonia y la oferta de nuevos títulos ha respondido, en lo fundamental, a las ocurrencias de los profesores, y no a unas pautas u objetivos marcados por una determinada política educativa autonómica”. Además de reivindicar este sostén económico permanente, para asegurar el acceso a la educación superior apuestan por que los estudiantes que cumplan las normas de permanencia establecidas por los consejos sociales de las universidades canarias puedan tener derecho a una exención del 25% del precio de matrícula.

Innovación y empleo de calidad
Desde que se empezó a negociar el nuevo REF se ha hablado mucho de usar esta herramienta histórica para generar puestos de trabajo y revertir la dura situación que vive el Archipiélago desde que comenzó la crisis económica. En las universidades canarias estudian cerca de 50.000 alumnos. Este grupo de expertos plantea que las empresas reciban una bonificación del 20% por cada becario que incorporen a sus filas. Además, para contribuir a la empleabilidad de ese gran capital humano, se exige vincular las ayudas públicas y la oferta de prácticas. Es decir, aquellos empresarios que accedan a subvenciones ofrecerán puestos en prácticas a jóvenes de los centros de educación superior.

Pero para generar empleo de calidad también hay que favorecer la innovación. Los docentes que firman el estudio reclaman que aumente del 32% al 45% la bonificación a las empresas que innoven con la ayuda de los grupos de investigación universitarios y los parques tecnológicos.

El documento que las universidades han presentado al Gobierno canario es muy ambicioso, pero Miranda es optimista y confía en que algunas de estas iniciativas -claves para darle un vuelco al modelo económico canario- prosperen.