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Vampiros emocionales – Por José Juan Rivero

   

Mientras revisaba las noticias semanales y actualizaba mi información en las redes sociales, me encontré con una de tantas frases que se cuelgan, y que me hizo pensar en el tema del que quiero hablarles esta semana: “Rodéate de gente positiva”. Mientras reflexionaba sobre la importancia que ejerce en nuestro bienestar y nuestra felicidad la presencia de los otros como valor positivo en nuestro crecimiento personal, (ya que efectivamente somos seres sociales por naturaleza), me venía a la mente un libro que leía hace ya un tiempo: Gente tóxica. En él, el autor nos plantea que el rodearte de personas que están siempre de mal humor, personas que expresan constantemente nerviosismo, ira, tristeza, aquellas cuya única aportación a una idea es la queja constante, o su única herramienta de debate es la discusión… Esas personas consiguen que nuestra visión del mundo quede teñida bajo el manto oscuro de la negatividad. Normalmente cuando nos encontramos con personas tóxicas, con el tiempo solemos rehuirles, evitarlos, ya que tienen el poder de transferirnos, si no contamos con las herramientas adecuadas para evitarlo, su negatividad; lo que puede erosionar tu propia visión de tu realidad, consiguiendo de esa manera que tu optimismo, que tu visión del mundo cambie y que poco a poco tu realidad se transforme. Sin lugar a dudas el estado de ánimo de las demás personas nos afecta a la hora de relacionarnos: el convivir con una persona negativa, nos agría el humor y nos cuesta librarnos de esa negatividad, de esos frenos que nos va poniendo nuestra mente día a día. Decía Russ Harris que nuestra mente es como una radio vieja que nos cuenta día a día cosas negativas sobre nosotros mismos.

Imagínense si además le sumamos a esto, una persona que está cada día quejándose por todo lo que pasa a su alrededor, viendo constantemente las desventajas y contras de todo lo que hacemos en nuestra vida. Evidentemente, la solución no pasa por aislar a estas personas, realmente estamos hablando de personas con una visión de la realidad deformada, a las que nuestro esfuerzo y nuestra visión más positiva del mundo también puede serles de ayuda e influencia. Lo que sí es importante es que sepamos que todos nos influimos los unos a los otros, y que si te apetece cambiar tu visión de la vida, tú eres el único responsable, y que esto pasa por cambiar tus pensamientos y tu actitud ante las cosas. Y por tanto, que esa decisión tuya es transformadora de todo tu entorno. ¡Apúntate!

*PSICÓLOGO GENERAL SANITARIO Y MIEMBRO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE PSICOLOGIA POSITIVA
@jriveroperez