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Vienen más de los que se van

   

T. F. | Santa Cruz de Tenerife

Canarias es, junto a Baleares, la única comunidad autónoma donde crece la población a 1 de enero de 2014, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en un trabajo que lleva como título Cifras de Población a 1 de enero de 2014/Estadística de Migraciones 2013. En el caso de nuestro Archipiélago, tales resultados se deben en buena parte a que las Islas son el único territorio nacional que ofrece un balance migratorio positivo en 2013.
O, lo que es lo mismo, viene a vivir a Canarias más gente de la que se va, circunstancia que se da justo cuando se consolida plenamente el retorno de España en su conjunto a una emigración muy superior a la inmigración.

Por lo que respecta a la población, Canarias ganó del año pasado a este 9.757 habitantes, para un total de 2.114.989 residentes en un territorio ya de por sí superpoblado. La influencia del saldo migratorio es clara al observar que en las Islas creció en 4.938 personas.

De especial interés resulta el fenómeno emigratorio. Sobre los que se marcharon a nivel nacional, la estadística indica que el 14,5% del total, 79.306 personas un 38,5% más que en 2012. De ellas, dos de cada tres (52.160) habían nacido en España, aunque la proporción varía en función del destino. Destaca que se trata de una emigración masculina, con un 53,7% de hombres, y joven: se concentra en los grupos de 20 a 49 años y en los menores de cuatro, según una nota del propio INE.
El grupo más amplio de españoles se fue a Ecuador (10.163), Reino Unido (8.220), Francia (7.749), Alemania (7.047), Estados Unidos (5.807), Suiza (3.714), Colombia (3.240), Venezuela (3.166), Bélgica (2.685) y Argentina (2.652), principalmente. No obstante, el perfil de los emigrados varía.

En el caso de Ecuador, se trata fundamentalmente de población no nacida en España o menores de 15 años, -solo figuran 517 emigrantes adultos con esta nacionalidad-, es decir, un movimiento de retorno. Esta circunstancia fue similar en la emigración a Colombia (1.428 de los 3.240 emigrantes eran nacidos en España), Venezuela (1.393 de 3.166) y Argentina (1.269 de 2.652).

También había españoles entre quienes llegaron al país el año pasado, un total de 33.393 personas, el 11,5%, procedentes en su mayoría de Cuba, Venezuela, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Dejaron de figurar así cerca de 46.000 nacionales al cabo del año, el saldo migratorio negativo más acusado desde el año 2008, cuando la diferencia entre salidas y entradas de españoles fue de 1.804 personas menos.

El resto de los emigrantes, 468.584, eran extranjeros. De hecho, durante el año pasado el éxodo de población foránea aumentó un 20,4% respecto de 2012, con la salida de 210.936 personas, empujada por la de rumanos (69.669 emigrantes) y marroquíes (52.483). Se trata de una emigración de perfil joven (de 25 a 44 años) y masculino.

Menos inmigrantes

En paralelo, la llegada de inmigrantes cayó un 5,4%, hasta situarse en 257.648. Las principales nacionalidades fueron la rumana (con 23.594 llegadas, aunque el cabo del año perdieron población), la marroquí (21.338) y la británica (con 14.354). Cinco de las 15 nacionalidades con mayor flujo inmigratorio incrementaron su número de llegadas a España: Italia, China, Rusia, Francia y Estados Unidos.

Las salidas y el proceso de nacionalización, por el que 230.581 extranjeros se convirtieron en españoles el año pasado, dejaron al cierre del mes de diciembre una reducción global de la población foránea en España del 7,82%, es decir, 4.676.022 ciudadanos de terceros países.
La nacionalización, además, ha impedido que mengüe la cifra de españoles, que aumentó el año pasado en 176.529 aunque el número global de habitantes se redujera.