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El vino canario – Por Hugo Luengo*

   

El viernes pasado se fallaron los premios Agrocanarias de Vinos y Quesos 2014, con que la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, a través del ICCA, elige los mejores del año. Vinos y quesos que representan uno de los capítulos singulares del mundo agrario canario y que, yendo en común, se refuerzan y complementan. Sobre lo que quiero referirme, empiezo primero con los quesos. Tenemos en Canarias, con los quesos de cabra principalmente, también de oveja y vaca y sus mezclas, un producto de calidad excepcional. Singularidad de producto, en un sector en pleno desarrollo y que consolida una estructura empresarial que avanza. Sobre los problemas comunes del queso y el vino, ligados a la ficha Posei que nuestro Gobierno autónomo no resuelve, hablaré en próximo artículo; hoy nos centraremos en el vino.

En términos relativos, el vino en Canarias, en esta etapa de desarrollo luego de las autonomías, conforma un sector muy joven, 30 años no es nada, y ha podido dar en este periodo un salto de gigante. De forma que en los vinos blancos podemos decir que ya somos referente a nivel nacional, mientras que en los tintos nos queda terreno por recorrer. A ello debemos añadir que pocos son los tintos que en Canarias se producen como crianzas y/o reservas, por la juventud y escala de la empresa local, lo cual sólo resuelve el tiempo y la evolución de la empresa vitivinícola. El potencial existe y debemos apoyarlo otra vez en la singularidad del varietal prefiloxérico, en el clima-suelo y en la diversidad de las Islas. El vino del próximo año será mejor que el de este.

Los premios son expresión pública de la pujanza de estos singulares sectores agrarios de Canarias. En el vino nos encontramos a la fecha en la encrucijada de resolver el futuro del sector, que se debate entre modelos de economía subsidiada y modelos obligados a buscar su equilibrio con mayor autonomía económica. Desde AVIBO apostamos por esta vía, que obliga a apoyarnos en la empresa vitivinícola y en el marco regional de proyección, ya que nuestras decisiones están en Bruselas, Madrid y Canarias y necesitamos para ello unificar criterios y decisiones.
El sector tiene que acomodarse a este nuevo escenario y para ello debe hacer economías de escala, adaptando la estructura de los consejos a los nuevos tiempos. Excelente personal y medios para evolucionar sin traumas, lo que exige una base de acuerdo por parte de todos. Incluso, por parte de aquellas administraciones que en aplicación de la nueva Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, Ley 27/2013 de 27 de diciembre, deben a medio plazo abandonar las actividades impropias como esta del vino, y convertirse en garantes de un sector ya maduro.

Desde AVIBO, venimos apoyando también el desarrollo de la nueva DOP Islas Canarias, de marco regional, adscripción voluntaria y compatible en la misma bodega con cualquier otra. Hoy el instrumento que ofrece mayor grado de libertad, flexibilidad y economía de escala, para la vitivinicultura de Canarias, y por ello compatible con todas las demás.
La clave para estabilizar a medio plazo el sector del vino de Canarias está en la exportación. No podemos competir con un vino de segmento al interno por precios, ni el mercado interior absorber la cambiante cosecha de Canarias (10-30 millones de botellas). Para vender al exterior juntos y bajo una marca común, Canarias, puede aprovechar la historia y las sinergias del turismo. Y todo ello compatible con la diversidad de formatos de producción, con el desarrollo del sector interno apoyado en el turismo y con la diversidad de elementos culturales, sociales y ambientales que el sector nos ofrece. Que la Administración simplifique y atienda nuestras necesidades.

*PRESIDENTE DE AVIBO Y DE LA DOP ISLAS CANARIAS