X
líneas de más>

La boina roja de Kirchner – Por Gerardo Daniel Settecase

   

La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, admira el colectivismo productivo soviético. Algo demostrable dada su participación en la banda terrorista Montoneros sostenida en los setenta por La Habana y Moscú. En ello está al endurecer su persecución al sector productivo privado, al proponer reformar la Ley de Abastecimiento (de segura aprobación ante su control parlamentario), que convierte en terroristas y susceptibles de expropiárseles su patrimonio a quienes, a criterio de funcionarios ‘UltraK’, no la cumplan.
Kirchner y su equipo económico rechazan que la elevada inflación (34%) es consecuencia del excesivo gasto publico (importar combustible pese a echar a Repsol), emisión monetaria descontrolada (para subsidiar empresas amigas y comprar votos), elevados impuestos y precios de servicios públicos; como que el desabastecimiento se debe a la imposibilidad del minorista -actualmente único controlado por esta Ley- de vender a los precios máximos impuestos por su Gobierno.

Por tanto, la reforma propone -para cualquier etapa del proceso económico- márgenes de utilidad y precios máximos y mínimos; obligatoria producción, industrialización, comercialización, transporte, distribución o prestación de servicios; fabricación, de determinados productos, en cuotas mínimas que establecerá el Gobierno aún a pérdida empresarial no reembolsable, y prisión a quienes elevaren “artificial o injustificadamente” precios, o “desproporcionadamente” respecto a costos, u obtuvieren “ganancias abusivas“; inspección de locales industriales, comerciales, depósitos, o viviendas privadas de empresarios en busca de mercaderías, y las intervenidas se venderán sin pago inmediato ni juicio de expropiación. Además, el empresario podrá ser juzgado bajo la Ley Antiterrorista por afectar intereses colectivos.

Kirchner luce otra vez la “boina roja”. Símbolo del chavismo que ella ya luciera en Montoneros, y supera a Venezuela en su camino a resucitar el colectivismo productivo fracasado de la extinta Unión Soviética. De seguir tal derrotero, algún día España venderá alimentos a Argentina.

gerardoctkc@gmail.com