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Elena García: “El movimiento ‘Maker’ ha supuesto un fenómeno social global sin precedentes”

   

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Por VERÓNICA MARTÍN

Elena García viste de una forma moderna y original. Si te la encuentras por la calle es imposible no pensar que se dedica al diseño o al arte. Es arquitecta. Y pese a que su tono de voz es siempre bajo, es una mujer con mucho coraje. Recientemente, recibió uno de los premios Mujeres Valientes del Grupo de Comunicación DIARIO DE AVISOS. Un premio que ha permitido conocer mejor a esta mujer que apuesta por una nueva forma de llevar a cabo su profesión y de participar de los cambios de los modelos de producción que se están generando en todo el mundo.

-Ha sido recientemente premiada por DIARIO DE AVISOS en sus galardones Mujeres Valientes en la modalidad de Innovación, ¿se siente identificada con este adjetivo?

“Creo que todos conocemos a muchos valientes que no reciben premios como este,pero de los que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida.No cabe duda de que un premio siempre es bien recibido y supone un impulso para seguir trabajando, en mi caso, apostando por la innovación y la tecnología en diseño y en arquitectura”.

-Es usted arquitecta pero muy interesada por la innovación y el trabajo colaborativo, ¿por qué?

“La curiosidad siempre me ha empujado a explorar territorios desconocidos, o como dice Bruce Mau, a buscar la respuesta incorrecta en busca de una pregunta diferente.La innovación siempre forma parte de mi vida y desde siempre me ha interesado. Hoy en día hay una tendencia a hacer un uso abusivo de este concepto en determinados sectores, no siempre bien entendido. Yo soy de las que aboga por la innovación en mayúsculas como factor clave de todo los que hago, ya sea desde el punto de vista de materiales, procesos, diseños o estrategias.Me encanta aprender, por eso mi formación siempre ha buscado líneas tangenciales a la arquitectura, desde la tecnología, la fabricación digital, la innovación estratégica o la investigación en diseño. La interdisciplinaridad y el trabajo colaborativo es fundamental para entender estos nuevos escenarios profesionales que están surgiendo”.

-Su profesión es una de las que más ha sufrido la crisis, ¿quizá por un enfoque muy mercantilista y alejado de los precios reales?

“Las conversaciones sobre arquitectura, crisis y mercantilismo han dado mucho de sí en los últimos tiempos. Se trata de un debate inacabado y complejo donde son muchos los intereses y agentes que intervienen, no solo la figura del arquitecto. Si bien, en mucho casos, también han sido cabeza de turco del propio sistema económico y social en que vivimos. Es cierto que ha sido la profesión más golpeada por la crisis y a la que más le está costando reinventarse, quizás, en gran medida, porque hay un desconocimiento de las capacidades y conocimientos que tienen los arquitectos y su potencial llevados a otros ámbitos profesionales.Afortunadamente en las nuevas generaciones eso está cambiando y hay más espacio para hibridar la arquitectura con otras disciplinas, donde creo que está realmente el futuro de la profesión”.

-Es usted una de las impulsoras de la cultura Maker en Canarias, ¿en qué consiste?

“El movimiento Maker defiende la cultura de hacer tecnología por tus propios medios, el Do itYourself (DIY), y ha supuesto un fenómeno social global sin precedentes. Hace ya un tiempo que la nueva revolución industrial ha llegado a nuestros hogares, aunque algunos todavía no lo sepan. Los makers son parte de dicha revolución, como apunta Chris Anderson. Desde FabLab Tenerife hace un tiempo que hemos constatado que Tenerife cuenta con muchos makers de talento ocupando garajes y azoteas en solitario y trabajando en proyectos, desarrollos, prototipos e ideas apasionantes. Nuestra filosofía en FabLab Tenerife es Learn, make and share, y queremos ser una plataforma para compartir conocimiento y potenciar el talento local. Los fablabers o makers son personas inquietas, apasionadas por la tecnología, ingenieros, artesanos, estudiantes, defensores de la filosofía del código abierto y la fabricación personal; en definitiva, todos aquellos que no pueden dejar de crear cosas nuevas y, sobre todo, con ganas de aprender”.

-¿Se trata del exponente de una nueva economía? ¿Por qué?

“Está claro el modelo económico está cambiando y desde hace ya un tiempo estamos inmersos en la denominada Tercera Revolución Industrial, producto de la crisis general en la economía y los recursos del planeta. Como comenta Rifkins, esta revolución dará paso a formas de producción distribución de alimentos, energía y objetos, como factor clave para el desarrollo de un nuevo modelo de vida, dependiente de Internet, y desde mi punto de vista va a suponer un cambio de paradigma que va más allá de lo económico”.

-Uno de sus proyectos es la creación de FabLab Tenerife, ¿de qué se trata?

“Los FabLabs son laboratorios de fabricación digital, espacios de oportunidad y aprendizaje colectivo en fabricación digital, tecnología y cultura libre. FabLab Tenerife lo formamos un equipo de profesionales apasionados de la fabricación digital, la tecnología, el diseño y la innovación dispuestos a introducir la revolución de la fabricación digital en Tenerife como herramienta para impulsar la innovación tecnológica y el emprendimiento en la isla. Los FabLabs son una red global de laboratorios locales que hacen posible la creatividad, a través de herramientas de fabricación digital. Espacios dotados de equipamiento como máquinas de corte láser, fresadoras, impresoras 3D, etcétera, que se ponen a disposición del público para que puedan convertir en realidad sus ideas”.

-Los FabLabs están proliferando en todo el mundo pero necesitan una acreditación del MIT, ¿cómo logró obtenerla?

“La red mundial de FabLabs del MIT (Massachutest Institute of Technology) la integran actualmente más de 350 de todo el mundo distribuidos en más de 40 países coordinada por la FabFoundation. Juntos formamos una comunidad en red integrada por profesionales de la fabricación digital de muy diversas disciplinas y perfiles. En dicha red los procesos son siempre bottom-up marcados por el capital humano y la formación de las personas que integran los FabLabs. Cuando decidí impulsar un FabLab aquí en Tenerife, no me lo pensé dos veces y fui a conocer personalmente a su fundador Neil Gershenfeld, del MIT”.

-¿Los espacios makers como FabLab Tenerife en los países subdesarrollados son una salida real a un reparto más equitativo de la riqueza?

“El reparto más equitativo de la riqueza no está en manos de los FabLabs ni de ningún espacio maker, desafortunadamente. Pero sí es cierto que los FabLabs en países subdesarrollados están suponiendo una punta de lanza para acercar nuevas oportunidades y resolver problemas sociales y aportar soluciones a la comunidad local, mediante el uso de tecnologías de fabricación digital. Recientemente, he participado en FAB10, la reunión mundial de todos los FabLabs, realizada en Barcelona como primera Fab City del mundo. En dicho foro, FabLab Kenya presentó el proyecto Maker para la maternidad y la salud del recién nacido, un proyecto de diseño y fabricación de dispositivos médicos de bajo costo, dirigido por los doctores Kamau Gachigi y Mbugua y el ingeniero Nicolas Kimali, que ha supuesto invertir las cifras mortalidad de recién nacidos en Kenya, salvando muchas vidas. Creo que desde la comunidad FabLabs se pueden dar respuesta a muchas necesidades locales, especialmente en entornos socialmente desfavorecidos”.

-La llegada de las impresoras 3D ha supuesto una gran revolución, ¿qué veremos en los próximos años?

“La impresión 3D ha supuesto, sin duda, una gran revolución en los últimos años a nivel mundial, cuyo impacto se ve reflejado en la fuerte inversión que grandes corporaciones internacionales y gobiernos están realizando en este sector. Sin embargo, la verdadera revolución está aún por llegar. Quizás, lo más revolucionario que veremos en los próximos años vendrá del sector aeroespacial, donde actualmente la impresión 3D está en auge con importantes proyectos en curso; y por otro lado, como es de suponer, en el campo de la medicina con las bioimpresoras y biohacking”.

-¿Cree que Canarias es un buen lugar para experimentar sobre este tipo de fórmulas colaborativas?

“No se trata de Canarias, el mundo es el que está cambiando a pasos agigantados, generando nuevas microeconomías locales, nuevas formas de colaboración, nuevos procesos de producción distribuida, de compartir conocimiento y Canarias es un excelente escenario para que todo esto suceda. Desde FabLab Tenerife aportamos nuestro granito de arena en esa línea democratizando el uso de la tecnología de fabricación digital en Tenerife”.