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Otorgan el símbolo de accesibilidad a entidades sin revisar instalaciones

   
El Símbolo Internacional de Accesibilidad debe quedar visible. | DA

El Símbolo Internacional de Accesibilidad debe quedar visible. | DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

“Una tomadura de pelo”. Así califican desde el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) en Canarias la última reunión del Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras de la Comunidad Autónoma de Canarias, en el que la Dirección General de Políticas Sociales confirmó que se habían concedido al menos cuatro símbolos de accesibilidad a distintas entidades por silencio administrativo. Ello provocó que los tres miembros del CERMI en la citada reunión, así como el representante del Diputado del Común, abandonaran el encuentro, al sentirse “ninguneados” por la Administración autonómica.

Según explicó ayer a este periódico uno de los representantes del CERMI en dicha cita, Jacinto Alonso, “el símbolo de accesibilidad debería garantizar que las instalaciones son accesibles; sin embargo, se está concediendo a algunas entidades e instituciones por silencio administrativo, sin que se haya resuelto el expediente ni se haya comprobado que efectivamente esos centros son accesibles”.

Desde CERMI Canarias, plataforma que representa a más del 90% de las personas con discapacidad del Archipiélago, aseguran además que se trata de una situación que se viene repitiendo con demasiada frecuencia desde hace años, “porque periódicamente se vienen aprobando expedientes que no cuentan con el visto bueno de las asociaciones y representantes de los discapacitados, porque el modelo anterior de informe justificativo estaba incompleto”.

Algo que supuestamente se iba a corregir tras la entrada en vigor, el pasado mes de enero, de una orden que pretendía adaptar al marco autonómico la Ley de Accesibilidad, al objeto de hacerla más restrictiva y actualizarla a las actuales demandas del colectivo de discapacitados de las Islas. La realidad, sin embargo, ha sido bien distinta, según recalcan desde el CERMI y el Diputado del Común, quienes confirmaron que se habían llevado a la sesión expedientes en los que habían transcurrido más de tres meses desde su solicitud, que por tanto, y en virtud de la referida orden de 23 de diciembre publicada en el BOC de 24 de enero, ya estaban concedidos por silencio administrativo, cuestión esta que tampoco fue corregida en la reunión del Consejo para la Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras de la Comunidad Autónoma de Canarias celebrada el 18 de junio.

“El símbolo de accesibilidad debe garantizar los derechos que las personas con discapacidad tienen de acceder sin barreras de ningún tipo a todas las instalaciones y la participación en cursos de formación, tanto en centros públicos como en centros privados”, denotó Jacinto Alonso, quien instó a la Dirección General de Políticas Sociales a poner los medios y recursos necesarios para cumplir con la normativa vigente en materia de accesibilidad, y reivindicó nuevamente a la administración autonómica la “actualización de la Ley 8/95 sobre accesibilidad”, por encontrarse desfasada con respecto a la normativa estatal y a la convención de derechos de las personas con discapacidad de Naciones Unidas.

“Si realmente no tienen capacidad para tramitar los expedientes o revisar las instalaciones no es culpa nuestra, porque esa orden entró en vigor en enero”, sostuvo el representante del CERMI, que recordó que en la reunión también estaban presentes miembros de la Federación Canaria de Municipios y la Federación Canaria de Islas.

La nueva orden modifica la normativa vigente que regula el otorgamiento y utilización del citado Símbolo Internacional de Accesibilidad (SIA), con el fin de establecer unos criterios para la concesión de este símbolo más acordes a la realidad de las personas con discapacidad, facilitando su acceso a los espacios públicos y privados de forma autónoma y sin barreras, a la vez que se realiza una actualización de la normativa vigente sobre la accesibilidad universal y barreras arquitectónicas.