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La patronal de las renovables ve inviable el plazo de nuevos parques

   
PARQUE EOLICO DEL ITER ARICO

Parque eólico de Arico. | DA

VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

La Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER), que agrupa a los inversores del sector, advirtió ayer de que resultará imposible cumplir con los plazos que ha fijado el Ministerio de Industria, Energía y Turismo para asignar -sin concurso público- parques eólicos con un total de 450 megavatios (Mw) con el fin de que en enero de 2017 esta fuente de energía pase de suponer el 7,6% en la generación de electricidad a un 11% en las Islas.

Por ello, esta patronal, por boca de su presidente, Enrique Rodríguez Azero, dio ayer por hecho que solicitará prórroga al Ministerio que preside José Manuel Soria, ya que de otro modo serán pocos los proyectos ejecutados de aquí a fines de 2016, que son los que se podrían acoger a las retribuciones especiales concedidas por el Gobierno estatal a Canarias para incentivar la introducción de la eólica y la fotovoltaica, debido a que producir energía de esta forma es más barata en el Archipiélago que con los combustibles fósiles.

Rodríguez de Azero expuso que los inversores canarios se enfrentan a “un sinfín de problemas burocráticos (como los habidos con el aeropuerto de Gando en Gran Canaria o los de evaluación de impacto ambiental en varias islas) y de infraestructuras (por la necesidad de que Red Eléctrica Española lleve a cabo nuevas subestaciones, tendidos y conexiones submarinas entre islas, que están programadas).

Fue el pasado 5 de agosto cuando se publicó en el Boletín Oficial del Estado la orden ministerial que da un plazo de dos meses contados desde el 15 de septiembre próximo para que los empresarios presenten la solicitud de acogerse al derecho a percibir estas primas, con las que se pretende tender a una rentabilidad anual media del 7,5% en este tipo de inversiones.

Unas condiciones que la ACER cree que introducen una “inseguridad” a quienes se deciden a invertir en renovables, dado que no se garantiza alcanzar este rendimiento anual, con el riesgo de que en algunos casos pueda caer al 3,5% o al 2%.

La incertidumbre que generan estos plazos tan cortos también perjudicará, según Rodríguez de Azero, a la propia obtención de la financiación para los nuevos parques eólicos “pues los bancos exigen tener claro que los proyectos son ejecutables y si no no hay créditos”. “Todo el conjunto tiene que estar muy bien armado, y la realidad es que consideramos que este sector está mal regulado y se crea inseguridad jurídica”, insiste el presidente de esta patronal canaria.

Aún así, el directivo de la ACER subrayó que existe mucho interés de inversores privados en desarrollar el sector de las energías renovables en Canarias. “Estamos además convencidos de que el futuro de la energía en el Archipiélago pasa por estas fuentes de energía limpias, dado que es ya mucho más barato producirla así que con combustibles fósiles, por lo que consideramos que lo razonable sería que se obtenga una retribución suficiente, que no se logra de la forma que promueve el Gobierno estatal”.

A su juicio, en el campo de las energías renovables los avances de la tecnología “están ya muy por delante de la voluntad y de conocimiento de las administraciones públicas, ya que algunas han estado a la altura pero otras no, generando problemas con normas en lugar de facilitar el camino a esta forma limpia, inagotable y más barata de producir electricidad”.

De hecho, “en todo el mundo “ya es un sector que tiene todas las bendiciones y se han instalado más de 330.000 Mw, e incluso se habla de que en 2020 se duplicará la potencia eólica en el planeta”. En cambio, en Canarias solo hay 156 Mw instalados, muchos de ellos en parques ya obsoletos, de los 1.024 que se había fijado el Plan Energético de Canarias (PCAN) para 2015.

El escollo del impacto ambiental
El presidente de la ACER se queja la larga tramitación que sigue la evaluación de impacto ambiental de los nuevos parques eólicos y la repotenciación de los ya existentes. “Somos los primeros que queremos cuidar el medio ambiente, pero estamos sometidos a unos procedimientos que duran tanto y crean tanta inseguridad, que no se entiende por qué precisamente a un sector como este, que supone generar electricidad de forma limpia, y es una tecnología que debe seguir adelante, porque la convencional ya sabemos lo que provoca, contaminación”, manifestó Enrique Rodríguez de Azero. Como ejemplo, puso el parque eólico de Arico, de Endesa, con molinos muy antiguos y que se pretende cambiar por un número muy inferior pero de mayor altura, y que, entre otros inconvenientes, se ha encontrado con trabas por su impacto ambiental. También mencionó un parque en Morro Jable (Fuerteventura), “que esta dando una imagen horrorosa, con aerogeneradores algunos ya sin aspas”.