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Quejas de usuarios por la falta de limpieza en el Charco del Viento

   
El Charco del Viento es un rincón único en la costa del municipio, que cautivó a César Manrique. / FRAN PALLERO

El Charco del Viento es un rincón único en la costa del municipio, que cautivó a César Manrique. / FRAN PALLERO

GABRIELA GULESSERIAN | La Guancha

El Charco del Viento es uno de esos paraísos que a muchas personas les quedan por descubrir en Tenerife. Un rincón único y natural en la costa de La Guancha cuyo encanto tentó al artista lanzaroteño César Manrique, quien durante una visita al municipio en los años 80 planteó la posibilidad de recuperar el entorno y dotarlo de algunas infraestructuras, un proyecto que finalmente no se concretó y que podría haber solucionado algunos de los problemas que se presentan en el lugar.
Usuarios de esta piscina natural se quejan de la falta de limpieza y mantenimiento en sus alrededores, pese que es muy transitado por turistas y vecinos de la localidad que quieren aprovechar y disfrutar de su belleza. También critican el peligro que supone el acceso desde la TF-5, cuya entrada coincide con una parada de guaguas que arriesga la seguridad de los coches pero también de los peatones.

Recuerdan que esto último es una demanda que lleva muchos años, “con accidentes de por medio” y sin embargo, hasta el momento no se ha hecho nada, una competencia, recalcan, que le corresponde al Cabildo de Tenerife dado que es la administración titular de dicha carretera.

En este sentido, conviene que recordar que desde 2010 la corporación insular analiza la viabilidad de un carril de incorporación a la TF-5, ya que actualmente esta intersección es complicada y la salida desde el acceso a la zona de plataneras del Charco del Viento es directa y está junto a una parada de guaguas de TITSA.

Por último, las personas que frecuentan esta zona de baño natural, con aguas cristalinas, lamentan que el acceso a la misma no esté pensado para personas con problemas de movilidad, movilidad reducida o simplemente, para bajar con carros de niños, dado que las escaleras que fueron reformadas hace unos años no lo permiten e impiden así, que estos colectivos puedan disfrutar de un lugar único en la costa del municipio. A su juicio, la opción pasaría por estudiar la posibilidad de construir rampas que permitan a éstos llegar al lugar sin inconvenientes.