X
tenerife >

“Queremos desmontar el clientelismo en torno a CC”

   
Foto FRAN PALLERO

Foto FRAN PALLERO

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Llevan tres años como concejales en el Ayuntamiento de Santa Cruz. Un mandato en el que Pedro Fernández Arcila y Asunción Frías, ediles de Sí se puede, reconocen que a lo único que no han podido acostumbrarse es a ese “juego político” en el que en los despachos se dice una cosa y en el pleno otra, “y al que no nos vamos a acostumbrar nunca”. Ambos han recibido el apoyo de su partido para que vuelvan a encabezar la candidatura de Sí se puede al consistorio capitalino el año que viene.

- ¿Qué les ha llevado a repetir como concejales en Santa Cruz?

Pedro Fernández Arcila (P.F.A.): “Tengo la sensación de que el primer mandato fue de prueba. Ninguno de los dos conocíamos muy bien cómo funcionaba internamente el ayuntamiento y creo que toda la experiencia que hemos acumulado nos permite ser una alternativa de gobierno. Queremos desmontar el clientelismo político que existe alrededor de los más de 30 años de gobierno de CC, recuperar servicios públicos y poner como prioridad los asuntos sociales”.
Asunción Frías (A.F.): “Reconozco que he tenido momentos en estos tres años en los que he pensado que no volvía a presentarme ni de broma, sobre todo porque al no venir del mundo de la política institucional hay determinadas formas de funcionamiento con las que no me siento cómoda, pero efectivamente tenemos un proyecto para Santa Cruz. Ahora me siento más preparada para gobernar que hace tres años. Somos un buen equipo y considero que Pedro es la persona más preparada tanto política como éticamente para ser alcalde de Santa Cruz”.

- ¿Creen que la visión de Sí se puede como un partido ‘utópico’ ha cambiado en estos tres años?

A.F.: “Creemos que sí, porque además hay una tendencia general, incluso a nivel estatal con la irrupción de Podemos, en la que la ciudadanía empieza a darse cuenta de que lo que pasa en política le compete y hay que estar. Ven viable que ciudadanos que no hemos estado tradicionalmente en partidos políticos lleguemos a las instituciones. Por otro lado, todo lo que llevamos en el programa son cuestiones realizables y la gente se ha ido dando cuenta”.

- ¿Por ejemplo?

A. F.: “En 2007 llevábamos el proyecto de la central hidroeléctrica de Los Campitos y resulta que ahora un proyecto similar en El Hierro sí es viable. De hecho, una cuestión que nos diferencia de los grupos de la oposición y de otras organizaciones, incluso de la izquierda en general, es que huimos de la demagogia. Hacemos muchas críticas pero siempre acompañadas de propuestas y eso creo que da fiabilidad y confianza”.

- Hace referencia a la izquierda, ¿hay alianza entre Sí se puede y Podemos?

A.F.: “Existe la posibilidad, pero no hay nada en firme. Ha habido contacto por una y otra parte, pero todo tendrá que definirse a través de un proceso participativo y desde la base. No somos dos partidos tradicionales en los que hay dos ejecutivas que se reúnen y llegan a un acuerdo, sino que somos movimientos asamblearios en los que mucha gente tiene que opinar”.

- ¿En ese acercamiento entre partidos de izquierda se incluye el PSOE?

A. F.: “Consideramos que el PSOE no es un partido de izquierda, al menos su cúpula, hay militantes de base que sí lo son pero la cúpula del PSOE y lo que han sido sus políticas durante muchos años no han sido de izquierda. Cuando hablamos de acercamiento con la izquierda no estamos pensando en el PSOE. Creemos que son más una derecha alternativa a la que hay que reconocer su aportación a algunos ámbitos, pero no en su política económica”.

- Y en relación con el resto de partidos, ¿en qué apartado se engloba el roce público que ha mantenido Pedro Fernández Arcila con el edil José Manuel Corrales?

P. F. A.: “La situación se produjo a raíz de un artículo de José Manuel Corrales en el que me acusaba de cuestiones completamente falsas, vinculándome con un tema tan sensible como son los desahucios. Puse los puntos sobre las íes y no he seguido contestando, porque este asunto supera la línea de la corrección política. Hay diferencias en el modo de entender la política del señor Corrales y la nuestra. Muchas cosas nos separan y cabrían en un debate en términos políticos y correctos, pero otras como ésta es hilar temas de una manera falsa. Lo que tenemos claro es que no nos vamos a quedar callados ante acusaciones tan rastreras”.

- En estos tres años ustedes han reconocido que lo que más les ha costado es ese ‘juego político’ de apariencias. ¿Es algo a lo que se acaban acostumbrando todos?

P. F. A.: “Nosotros no entendemos esa forma de hacer política y siempre lo dejaremos bien claro. Nuestra propia actitud es no funcionar en esa clave política y tampoco nos hemos acostumbrado ni nos vamos a acostumbrar. Lo que interpreto, tanto por la situación vivida con Corrales como por las acusaciones que se han vertido contra nosotros en los últimos días, es que empiezan a vernos como enemigos políticos reales, que podemos disputarles el poder. No vamos a participar en ese juego político, nunca nos adaptaremos a eso pero conocerlo sí nos ha permitido interpretar todo esto y nos hace más liviana esa carga”.

- Hablaban antes de política económica, ¿comparten el modelo de una capital turística y de servicios del actual equipo de gobierno?

A.F.: “Creemos que el turismo debe ser un aspecto más de la economía pero vinculado a nuestro patrimonio cultural y natural, un turismo que pueda disfrutar del Parque Rural de Anaga y que sea respetuoso con él. Por ejemplo, proponemos que pueda haber un jardín botánico sobre la flora de Anaga en San Andrés. Pero también creemos en una economía más diversificada, en la que se impulse una reconversión industrial hacia el ámbito de las energías renovables, la gestión de los residuos, una industria verde, en definitiva”.

- En ese modelo, ¿dónde encaja la Refinería?

“Consideramos que ha de hacerse un proceso serio de reconversión industrial con la Refinería. Hay unos puestos de trabajo que es necesario mantener, además de que estratégicamente el sector industrial también es importante. Tenemos una economía demasiado terciarizada y su salida de Santa Cruz debe plantearse a medio plazo, tras un proceso de reconversión industrial en el que se pueda reubicar a los trabajadores en los ámbitos de las renovables”.