X
SOCIEDAD >

La receta electrónica interregional pasa con éxito sus primeras pruebas

   
La receta electrónica canaria es un ejemplo de operatividad. / DA

La receta electrónica canaria es un ejemplo de operatividad. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

A pesar de que son muchos los indicadores que señalan que el sistema sanitario canario está muy por debajo de los estándares deseables, hay aspectos en los que el Archipiélago se ha convertido en un referente para el conjunto del Estado. Es el caso de la implantación y desarrollo de la receta electrónica, que se puso en marcha en las Islas hace ahora cinco años. Desde entonces, se han emitido ya más de 200 millones de recetas electrónicas en Canarias, lo que ha hecho que el Ministerio de Sanidad escoja el sistema isleño para probar la interoperatividad de estas recetas en todo el territorio nacional.

Según confirmaron a este periódico desde la Consejería de Sanidad, la última actuación que se ha realizado en este sentido fue una prueba a finales del mes de junio, en la cual la comunidad canaria actuó como prescriptora; es decir, se realizaron diferentes planes de tratamientos utilizando pacientes ficticios, para ser dispensados en Extremadura -la otra región escogida por el Ministerio para estas pruebas piloto-, que simuló el funcionamiento de una farmacia. Las transacciones entre ambas comunidades y el Ministerio de Sanidad, que actúa como nodo central, se realizaron “de forma satisfactoria”, recalcaron las mismas fuentes.

La Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del departamento que dirige Ana Mato se ha fijado el 1 de enero de 2015 como la fecha límite prevista para la plena implantación de la receta electrónica interoperable para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). Así, después de estas primeras pruebas de conectividad que se están llevando a cabo en Canarias y Extremadura, se irán sumando progresivamente otras en Baleares, Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña y Galicia, siempre y cuando manifiesten su total disponibilidad.

En la primera fase del pilotaje se establecerá la conectividad entre comunidades y se medirá la calidad del sistema, aunque las funcionalidades a probar serán muy limitadas (solo medicamentos financiados dispensables en oficinas de farmacia, excluyendo estupefacientes). Durante este año, el Ministerio tiene previsto además definir los procesos, realizar la adaptación a ellos por parte de las regiones, así como la construcción y aplicación de la interoperabilidad.

Según explica a este periódico Francisco Miranda, tesorero y coordinador de la receta electrónica del Colegio de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife, “el modelo canario es un ejemplo de buen funcionamiento; por eso ha sido escogido por el Ministerio, porque es un sistema que permite racionalizar y controlar mejor la dispensación y el gasto”. “Ya no será un problema viajar con una patología a cuestas”, recalca Francisco Miranda, quien asegura que, tras validar las primeras pruebas teóricas, en septiembre se probará ya con pacientes reales, canarios y extremeños, que podrán viajar con su prescripción y les dispensarán el medicamento que necesiten en la comunidad a la que se desplacen. “Se trata de unificar y eliminar fronteras médicas”, subraya el tesorero del Colegio de Farmacéuticos de Tenerife, quien denota que “se trata de un sistema básico para los pacientes con patologías crónicas”.

“En Canarias tenemos un largo camino recorrido en este tema, y ello a pesar de las dificultades que presenta la insularidad”, arguye Francisco Miranda, quien deja claro que “incluso en el botiquín que existe en La Graciosa se pueden dispensar fármacos a partir de recetas electrónicas”.

Además de este proyecto, la Consejería de Sanidad, a través del Servicio Canario de la Salud (SCS), ha desarrollado una aplicación que permite prescribir y dispensar en receta electrónica continua a pacientes adscritos a los servicios de salud de otras comunidades autónomas y a pacientes extranjeros.

El porcentaje de aportación que debe pagarse en la oficina de farmacia se ajusta a cada paciente, de tal forma que en el caso de los pacientes de otras regiones el sistema personaliza este porcentaje en función de los criterios del Decreto Ley 16/2012, de manera que cada paciente pague el mismo porcentaje que aportaría en su comunidad de origen.