X
tribuna>

Reversos – Por Indra Kishinchand

   

Pensaba que el reverso era volver a contar la vida con poesía. Añadirle literatura a una existencia tan mundana que escocía. Qué idiotez. Reverso… A pesar de todo le pareció que aquella idea que tuvo en la infancia quizás no era tan absurda. Tal vez podría convertir el término en una nueva filosofía de vida. Mirar de frente algunos asuntos no siempre era la opción correcta y, ante tal desdicha, uno podía ir más allá, observar la parte de atrás, todo lo que a menudo escondían las personas. Otra necedad…

Lo pensó fríamente. Ese modo de actuar había sido habitual en él durante toda su existencia. Portada y reverso. Él lo decía todo sin hablar. Olvidaba el mal recordándolo hasta desgastarlo. Se odiaba por haber amado tanto. Se ahogaba en lágrimas de felicidad a menudo. Siempre estaba ausente para todo el mundo y en cualquier lugar. Andaba en el caos ordenadamente. Sus actos eran incongruentes con respecto a sus pensamientos y nunca habían sido más coherentes con sus sentimientos que en aquel momento. Los días que creía morir en vida se recordaba a sí mismo que, como buenos contrarios, se estarían persiguiendo constantemente. En su afán de no interrumpir el ciclo natural los acontecimientos decidió dejarse llevar. Siempre con precaución.