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El cobro de tasas de exámenes fue irregular al carecer de ordenanza

   

PLENO CANDELARIA

Pancartas “por las antenas”. Casi al final del Pleno, militantes de Sí se puede levantaron unas pancartas en señal de protesta ante la política del alcalde e incluso pidiendo su dimisión. Poco después subió al estrado María José Ramos, viuda desde hace dos semanas, al fallecer su marido, trabajador municipal, víctima de un cáncer, según ella, provocado por una antena de telefonía en Barranco Hondo, cerca de su vivienda y de un colegio. “Hagan el favor de quitar esa antena, por mis hijos, por los niños del colegio”, dijo emocionada.

NORBERTO CHIJEB | Candelaria

De nuevo un Pleno larguísimo sirvió para demostrar que la vida sigue igual en Candelaria, antes y después del verano y seguramente de aquí al 24 de mayo, día de las elecciones municipales.

El grupo de gobierno sigue enrocándose en sus ideas y repite casi hasta la saciedad, a veces hasta de manera obscena, que “estamos en ello”, cuando no traga con las mociones de la oposición, cuanto más cerca del 24-M más beligerante, intentando sacar petróleo de viejas irregularidades que se le imputan a los gobiernos socialistas, como el famoso pago del concierto de Ricky Martin (2007). Ayer volvió a reaparecer cuando se trató el segundo punto del orden del día a cuenta del reconocimiento extrajudicial de créditos de ejercicios cerrados por importe de 1.095.344,62 euros.

Ese punto se aprobó con los votos del PSOE (10) y el “no” de la oposición (6), aunque ésta dejó claro que incluir en esa relación los 305.000 euros que se le pagaron a Rolo Producciones por aquel concierto, podría ser motivo de delito, porque es un asunto que todavía está en la Justicia. “Está bien que se reconozcan deudas desde el año 2001, pero no así la de Ricky Martin”, dijo Mayca Coello, de Sí se puede.

El alcalde, José Gumersindo García recordó que fue el Ayuntamiento el primero en denunciar ante la Justicia el doble cobro de la productora del concierto, mientras que Carina Dainotto (PP) insistía que había sido su partido quien había levantado la liebre de las muchas irregularidades cometidas en el concierto de 2007, como por ejemplo que firmara la factura de los 305.000 euros el concejal Alfredo Arencibia, sin autorización y prescindiendo del procedimiento de contratación. Este reconocimiento extrajudicial de crédito, de cantidades ya pagadas pero pendientes de aplicación, era un paso imprescindible, como lo recoge el informe del interventor, Nicolás Rojo, para que destinar parte del superávit del Ayuntamiento (4,2 millones de euros) a inversiones, porque el artículo 32 de la Ley orgánica 2/2012 habla de que para destinar ese dinero a inversiones primero hay que cubrir deuda, por eso la necesidad de asignar presupuesto a los pagos realizados, entre ellos los famosos 50 millones de pesetas del concierto de Ricky Martin.

“Igual nos equivocamos”

No resulta fácil que los gobernantes de Candelaria reconozcan que han errado, y así al menos piensan que lo han podido hacer, cuando reconocieron, en el debate sobre la ordenanza municipal para tasas de exámenes, que hasta ahora se venían haciendo en base a decretos de 2009 que daban cobertura a esas tasas, algo que el interventor reconoció que no era correcto, aunque matizó que esas cantidades cobradas, en torno a 20.000 euros, ya habían prescrito y además “nadie protestó entonces por el pago”, dijo el alcalde, que se comprometió a buscar la fórmula, con el interventor, de poder devolver el dinero cobrado de manera irregular a los afectados.
También el secretario general, Octavio Fernández, confirmó que se trata de ingresos indebidos y que procede de oficio la revisión y devolución de los cobrado a los que concurrieron a esas oposiciones.

La propuesta para crear esa ordenanza municipal para las tasas de los exámenes fue aprobada por los votos del PSOE, la abstención de CC, Sí se Puede y José Fernando Gómez (concejal no adscrito) y Carina Dainotto (PP), mientras que sorprendió Inmaculada Martín, votando en contra. Las cuitas del PP en Candelaria.

El contrato y la quita de la deuda

Tampoco puede faltar Aqualia en un Pleno que se precie en Candelaria. Ayer fue protagonista la empresa concesionaria del agua por la aprobación del crédito por el cual el Ayuntamiento le pagará 1.300.000 euros antes del 31 diciembre, ahorrándose así 70.000 euros este año, dentro de una operación por la cual la empresa condona dos millones de euros de la deuda general, eso sí después de garantizarse la concesión otros diez años más y un millón y medio de euros de aval, una cantidad que curiosamente es la misma que hace diez años, cuando Candelaria tenía la mitad de la población que ahora. Se aprobó solo con los votos socialistas. Ese 1.3 millones de euros más el crédito extrajudicial (1,095.000) se come más de la mitad del superávit de 4,2 millones, por lo que Mayca Coello (Sí se puede) no vio atendida su petición de destinar el previsto para inversiones al saneamiento.