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No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy – Por Tamara de la Rosa

   

Cuántos de nosotros empezamos el 2014 lleno de propósitos, un sueño que alcanzar, algún reto que cumplir o algún hábito que eliminar y a fechas de hoy aún no se ha puesto en marcha? ¿Cuántas veces te has dicho “empiezo la dieta el lunes” o “dejo de fumar a principio de mes” o “la próxima semana me pongo a ello”, y llega esa fecha y siempre es mal momento para empezar? ¿O cuánto llevas soñando con otro tipo de vida y no te atreves a dar el paso para empezar a cambiar? Buscas un cambio, te marcas una meta, te convences que lo vas a hacer y al final… lo dejas para más adelante. Y pasa un día y otro, y un mes e incluso pasa un año y sigues con el hábito que querías eliminar o sin empezar eso que tanto deseabas hacer. Te inventas cualquier excusa para convencerte.

“Ahora estoy pasando por un momento complicado”, “no tengo tiempo”, “es que desde fuera parece todo mucho mas fácil” o, simplemente, la famosa frase: no tengo fuerza de voluntad. Deja de esperar el momento perfecto. Toma el momento y hazlo perfecto. Cambia el “luego lo hago” por un “¡lo hago ya!”; el “no tengo fuerza de voluntad”, por un “consigo lo que quiero”. Decir luego lo intento, es no hacerlo nunca. No te engañes. Visualízate consiguiéndolo, márcate fecha, genera estrategia y ponte en modo acción. No te des más opciones. Solo actuando, aparece la fuerza de voluntad y con constancia, se fortalece. Únicamente siendo constante en la repetición de una la acción, consigues que se convierta en un hábito. Busca estrategias, si no las encuentras pide ayuda pero no lo demores más. No sabrás hasta dónde eres capaz de llegar hasta que lo intentes. Actúa, marca tus límites y esfuérzate en superarte cada día. No lo pienses, ¡Simplemente, hazlo! Constancia y perseverancia. No tengas miedo a equivocarte. Con el error creas aprendizaje. No intentándolo, creas miedo. Unas veces se gana y otras se aprende. Recuerda que equivocarte no es un fracaso. Fracaso es no intentarlo, abandonar y no seguir. ¿Una caída? Te levantas, reflexionas, aprendes y continuas. El tiempo es vida por lo tanto, saberlo gestionar, es saber vivir. Siempre habrá un motivo, una excusa para dilatarlo y dejarlo para más adelante. Ponte fecha, comprométete contigo mismo y se fiel a tu palabra. Si percibes conseguir tu propósito como algo muy complicado, divídelo en varias metas. Conseguir cada meta será un éxito que te producirá satisfacción personal, te reforzará y motivará para conseguir la siguiente. Recuerda que hay cosas que pasan solas y otras, que hay que hacer que pasen.

*PSICÓLOGA
tamaraconsulta@gmail.com