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Delgado: “Para que la TF-5 tenga los arcenes debidos hay que suprimir viviendas”

   
El accidente de los dos camiones del pasado lunes colapsó durante horas el tráfico. / SERGIO MÉNDEZ

El accidente de los dos camiones del pasado lunes colapsó durante horas el tráfico. / SERGIO MÉNDEZ

T. F. | Santa Cruz de Tenerife

El consejero insular de Carreteras, José Luis Delgado, recordó ayer que para hacer cumplir la normativa sobre arcenes en la TF-5, conocida popularmente como la autopista del Norte, “habría que suprimir muchas viviendas, especialmente en el tramo que circula entre Tacoronte y Guamasa”.

Las declaraciones de Delgado, efectuadas en la mañana de ayer ante los micrófonos de Teide Radio, vienen a cuento de la reclamación efectuada en la edición de ayer de DIARIO DE AVISOS por representantes de asociaciones de gruistas y de camioneros. A este respecto, Delgado mostró su sorpresa porque “este debate se abra ahora cuando estas vías se construyeron hace cuarenta años, en los años 70”, para posteriormente reconocer que “si la ciudadanía así lo estima habrá que poner el debate sobre la mesa, aunque evidentemente no es un tema que se pueda resolver de un día para otro”.

El consejero insular recordó que la vía del Norte “ni siquiera es una autopista, ya que las autoridades de entonces entendieron que lo prioritario era construirla y hay muchas viviendas que dan directamente a la vía”. Sobre este asunto, el mandatario reiteró que serían “muchas, pero muchas las viviendas y fincas que quedarían sin acceso o simplemente habría que retirar para hacer cumplir la normativa en el Norte”. Por contra, sobre la TF-1 (la autopista del Sur), Delgado insistió en varias ocasiones en que “cumple la normativa vigente en cuanto a los arcenes”. Como recordará el lector, la demanda de los profesionales de la carretera se produce después de que tuviera lugar el pasado lunes una colisión entre dos camiones, incidente muy similar al que en abril pasado pasado le costó la vida a un trabajador de 26 años. Insisten en que trabajar en las dos vías rápidas de la Isla “es jugarse la vida”, mientras que coinciden en que las nuevas vallas han acortado los arcenes.