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Demasiada condena

   
Foto SERGIO MÉNDEZ

Foto SERGIO MÉNDEZ

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

El Uruguay pagó la novatada en su debut en casa y acabó cediendo los tres puntos frente a un rival que sólo mostró más oficio que los de Francis Arocas. El Marfil Santa Coloma se plantó de entrada como un equipo solvente, bien trabajado, cerrado en líneas y buscando su oportunidad. Y la encontró.

Sin tiempo casi para acomodarse Sepe había puesto por delante al conjunto marfileño . Pero el Uruguay no se acomplejó. Se fue a por el partido sin miramientos y comenzó a generar peligro asfixiando a su rival casi en su propia área.

La más clara la echó fuera Lolo Suazo a puerta vacía (12 minutos) tras un contragolpe en el que había combinado con Ayose. De inmediato fue Ayose, tras un robo, el que envió alta su vaselina ante la salida del meta catalán.

Por momentos el recién ascendido parecía el Santa Coloma. El Uruguay volvió a tener una clarísima opción, otra vez con Ayose como protagonista, pero al tinerfeño se le apagaron las luces en el mano a mano con el meta visitante y acabó estrellando el balón en el cuerpo de Didac.

Dani Salgado pudo aumentar la renta para la escuadra catalana en dos ocasiones seguidas, la primera con un remate al palo (14 minutos) y la segunda en un remate acrobático que no encontró portería. Era el riesgo que había que correr para tratar de buscar la igualada. El Uruguay seguía generando oportunidades sin eficacia y el Santa Coloma amenazaba a la contra.

Tras una falta inexistente, el Marfil Santa Coloma trabajó la estrategia y tras varios rechaces el balón quedó a pies de Adolfo que anotó con mucha fortuna el 0-2 (17 minutos). El resultado era demasiado para los méritos contraídos por los dos equipos pero el Uruguay estaba pagando la novatada del recién llegado a la élite.
Los locales volvieron a la carga, notaron el golpe pero se rehicieron con valentía. Un robo de balón cerca del área posibilitó que Carlos Corvo fuera derribado cerca de la línea de fondo y pudiera convertir una pena máxima (1-2, minuto 20) que dejaba todo por decidir para la segunda mitad.

La incógnita estaba en saber si el Uruguay podría mantener ese ritmo alto de juego, con una presión asfixiante a la salida del balón temprana del Santa Coloma y si ese esfuerzo sumado a ir a remolque en el marcador no acabaría pasándole factura a los hombres de Francis Arocas.

Didac, providencial

Corvo avisó con un duro remate que desvió Didac nada más reanudarse el choque y Barroso se equivocó al devolver un balón de gol que le había puesto el propio Corvo y que pudo haber rematado a gol. No habían pasado tres minutos y Corvo combinó con Lolo Suazo en una estrategia y el zurdo remató a la red el empate a dos.
Con el pabellón celebrando aún la igualada Salgado cortó la fiesta con un remate suave al palo de la meta de Iago Barro. El ritmo del partido fue bajando poco a poco por el desgaste y el bochorno reinante. Corvo la tuvo (minuto 26) pero eligió el disparo antes de cederla en un claro contragolpe y Didac salvó el remate con la cara. Luego el meta visitante desvió con el pie un disparo de Lolo Suazo.

El Marfil Santa Coloma consiguió su objetivo de apagar el partido. El Uruguay seguía robando y llegando pero con menos claridad que antes. Toro pudo marcar (minuto 31) aunque su remate fue demasiado centrado. Los visitantes ni siquiera se asomaban al área de Iago, el ritmo lo marcaba el Uruguay pero Didac estaba crecido y volvía a desviarle un remate de gol a Corvo.
Errores decisivos
Barro apareció providencial ante Sepe justo antes de que el Uruguay alcanzara la peligrosa barrera de las cinco faltas (minuto 35) y de inmediato Lolo Suazo cometió una torpe falta en el área visitante que se trasladó al punto del doble penalti. Dani Salgado colocó desde allí el balón en la escuadra de un José Luis que había salido para tratar de tapar el remate (2-3, minuto 36). Tocaba remar otra vez y ahora la merma física resultaba considerable.

Era la hora del portero jugador. Corvo tomó esa responsabilidad pero a la primera de cambio Jacinto perdió un balón y cometió una falta para frenar la contra. De nuevo Salgado cara a cara con José Luis y esta vez el local ganó el duelo (minuto 38).

Lolo y Javi Rodríguez tuvieron posibilidad de igualar pero la precipitación propició numerosos errores y en uno de ellos Barroso envió de nuevo a Salgado al punto del doble penalti. El catalán sentenció la contienda desde allí anotando el 2-4. El 2-5, anecdótico, lo convirtió el meta Didac desde su propia portería.
Era demasiado castigo para un Uruguay que había desperdiciado numerosas ocasiones y que terminó castigado por sus propias equivocaciones.