X
el diván >

Depresión es morir en vida – Por Tamara de la Rosa

   

Ocasionalmente, todos nos sentimos melancólicos o tristes pero estos sentimientos, por lo general, son pasajeros y desaparecen en unos días. Cuando se alarga en el tiempo e interfiere en nuestro día a día causando dolor es cuando empieza a ser un problema. Porque a todos nos puede pasar. Si notas cambios en ti como sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad y pesimismo. Sentimientos de culpa, inutilidad. Irritabilidad, inquietud. Pérdida de interés en hacer cosas con las que antes disfrutabas, incluido, las relaciones sexuales. Fatiga y falta de energía (sensación de pesadez que te cuesta hasta caminar). Dificultad para concentrarse, recordar detalles, tomar decisiones. Insomnio, despertar muy temprano, o dormir demasiado. Comer excesivamente o perder el apetito. Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no se alivian incluso con tratamiento y los cuales no son habituales en ti, no te va a gustar el primer paso que haz de dar…. ¡Acción!

Aunque no te apetezca haz de ponerte en modo on y activarte. Debes obligarte a retomar tu vida. No te dejes arrastrar por el círculo vicioso de la depresión. Ni si quieras te arriesgues a olerla porque es más peligroso de lo que muchos piensan. Si empiezas a notar estos síntomas, desafíalos para prevenir entrar en batalla. Si no puedes, pide ayuda. No debes esperar que todo pase por sí solo. La depresión suele aparecer cuando consideras que tus problemas no tienen solución. Has luchado por cambiar ciertas cosas, situaciones y como no lo has conseguido sientes que ya nada tienes que hacer. No ves salida, no encuentras una solución.

Entonces, ten en cuenta lo siguiente:
1- Que no encuentres la solución no quiere decir que no exista. Quizás debes buscar por otro lado o de diferente manera.
2- Si no te gusta algo cámbialo. Si no puedes cambiarlo, cambia tu actitud pero nunca des nada por perdido.
3- Deja que las cosas fluyan. No te aferres a nada. Acepta lo que venga y deja ir lo que se va. Enfoca tu atención a nuevos caminos con nuevas opciones.
4- Nada es para siempre, ni lo bueno ni lo malo por lo tanto, que ahora mismo estés pasando por un mal momento no significa que en un futuro, todo pueda ser diferente.
5- Enfoca tu atención en soluciones y no en los problemas. Pensar en problemas sólo atraerá problemas. Si piensas en soluciones, alcanzarás soluciones. Escribe y enumera tus problemas. Haz otro listado con soluciones y alternativas a dichos problemas y por último, ¡actúa! Si no encuentras soluciones pide ayuda, desahógate, cuenta cómo te sientes y escucha posibles alternativas. Todo esto te ayudará.
6- Deja de castigarte, despreciarte, culparte. No seas tan duro contigo y perdónate. Ten cuidado con lo que te dices. Tu subconsciente es como un disco duro. Todo lo graba e interioriza y en cualquier momento te lo recordará.
7- Acércate a tus allegados. Todos tenemos problemas. Escúchales, aconséjales, dales ánimo. Ayudar a otros produce en nosotros satisfacción personal.
8- Vive el presente, no anticipes situaciones. No pretendas tenerlo todo controlado. Intentar conocer todas las respuestas es imposible porque la vida puede cambiar las respuestas en cualquier momento.
Recuerda: el dolor forma parte de la vida. El sufrimiento es opcional. Actitud y acción. Nadie dice que sea fácil pero no es imposible.

*PSICÓLOGA
tamaraconsulta@gmail.com