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Elegido – Por Julia Navarro

   

¡Qué asco! Sí, producen náuseas toda esa gente que participa en el espectáculo salvaje de lancear un toro hasta matarle. Un año más se ha celebrado la fiesta del Toro de la Vega sin que hayan podido impedirlo las movilizaciones de las asociaciones de defensa de los animales y de ciudadanos a los que sencillamente les repugna el maltrato de los animales. Pero lo peor es que el ayuntamiento de Tordesillas, la Junta de Castilla-León y el Gobierno de España, permiten que se lleve a cabo semejante barbarie. Es una vergüenza que las administraciones públicas permitan que se celebre la fiesta del Toro de la Vega. Y es una vergüenza que mancha por igual a populares y socialistas que son los que vienen gobernando España. He escrito en multitud de ocasiones que el grado de civilización de un país, de sus ciudadanos, también se mide por el respeto y el trato que tengan con los animales. Nuestro país suspende con la peor nota.

Me pregunto que tipo de personas son las que participan de una salvajada tal como perseguir un toro y lancearlo hasta verle caer muerto en medio de una agonía que resulta insoportable para cualquiera que tenga un mínimo de humanidad. Porque esa es la cuestión. En el toro asesinado hay más dignidad, más humanidad que entre sus torturadores. Porque son torturadores, gente sádica, la que es capaz de participar en algo así. Este año la víctima se llamaba Elegido. Sí, elegido para ser torturado para diversión de gente que ha perdido su halo de humanidad. No sé a que espera el Gobierno de la nación para acabar de una vez por todas con este y otros espectáculos de maltrato a los animales con la excusa de que son tradiciones. Tampoco comprendo por qué la oposición, PSOE, IU, UpyD o ahora Podemos no plantean iniciativas o bien en el Parlamento o en la calle, para poner punto final a estos espectáculos vergonzosos. El Gobierno no debería de gastarse un euro más en promocionar la marca “España” no vaya a ser que fuera descubran que dentro de esa marca se protegen espectáculos como el de la fiesta del Toro de Tordesillas que son una infamia.