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El Hierro en Samoa – Por Isidoro Sánchez

   

Sabíamos de las relaciones entre las islas de El Hierro y de Pascua, iniciadas en 2006, cuando proyectaron cooperar en materia de desarrollo sostenible. Lo que ignorábamos era el interés del gobierno español en llevar a otra isla de la Polinesia, Samoa, el ejemplo de El Hierro, ínsula de los bimbaches y el meridiano. Fue con ocasión reciente de un congreso internacional sobre turismo y energías renovables en islas-estados. Ni El Hierro ni Pascua lo eran pero en el caso de la ínsula de Canarias había que vender la marca España.  Ya desde la época de la conquista española por tierras canarias y americanas, Bartolomé de las Casas primero y Alonso de Ercilla más tarde, se habían encargado de llevar a las Américas  la fama del Garoé, el árbol sagrado de los aborígenes herreños, que atrapaba en sus hojas y ramas, las aguas venidas en forma de gotas en las nubes procedentes del océano Atlántico, empujadas por los vientos alisios. Como las camchacas chilenas. Ahora lo aplicó por razones políticas el ministro de España José Manuel Margallo, responsable de los asuntos exteriores y la cooperación. También lo explicó  en el Congreso de los diputados el ínclito político conservador Rafael Hernando, al referirse al caso hidroeólico en El Hierro: “La marca España en el exterior son las renovables”. Ni se inmutó. Todo lo contrario que en el interior, ya que en la Hispania Nostra se cuentan a miles los recursos  contenciosos administrativos presentados en este mes de septiembre por los ciudadanos afectados por la desastrosa política energética del gobierno español. Primero, a finales de la era Zapatero, y luego a principios de la etapa Rajoy, con el ministro Soria a la cabeza. Mas no tienen inconvenientes en acudir a Samoa y llevar en su cartera diplomática a El Hierro como referente de las energías renovables, aun cuando no tengan clara la implementación técnica y económica del proyecto de La Gorona del Viento, el Garoé del siglo XXI en palabras de uno de sus promotores, Tomás Padrón, otrora presidente del Cabildo herreño y técnico industrial.  Si Pascua o Rapanui es famosa por ser el Ombligo del Mundo -Te pito o te Nua-, Samoa lo es por ser el “Centro Sagrado del Universo”. Quizás por ello España acudió a esta isla Pacífica para solicitarle apoyo en busca de una silla en el consejo de seguridad de Naciones Unidas. El doble lenguaje del gobierno español en materia de energías renovables le va a jugar una mala pasada. Como lo fue el caso de Gibraltar y el de la Raya de Orchilla.