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El IASS apuesta por la inserción de los jóvenes de la Red de Acogida

   
Los consejeros insulares, el alcalde de Adeje, representantes de la Fundación Proyecto Don Bosco, técnicos y trabajadores del centro. / DA

Los consejeros insulares, el alcalde de Adeje, representantes de la Fundación Proyecto Don Bosco, técnicos y trabajadores del centro. / DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El vicepresidente primero y consejero de Bienestar, Sanidad y Dependencia, Aurelio Abreu, y el consejero del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), Miguel Ángel Pérez, se trasladaron recientemente hasta Adeje para conocer de primera mano la buena marcha del recurso alojativo para jóvenes de la Red de Acogimiento Residencial que cumplen 18 años, que abrió sus puertas el pasado mes de julio. El centro está gestionado por la Fundación Proyecto Don Bosco, y alberga a seis jóvenes que recientemente han cumplido la mayoría de edad.

Los consejeros estuvieron acompañados por el alcalde del municipio, José Miguel Rodríguez, representantes de la fundación, técnicos insulares y locales, así como los profesionales que atienden el centro. En el transcurso de la visita, alguno de los usuarios manifestó su intención de incorporarse al mercado laboral a la vez que continúa su formación en horario nocturno para poder tener mayores oportunidades.
Aurelio Abreu señaló que “se trata de un recurso pionero en Tenerife y en toda Canarias, que responde a las necesidades detectadas de dar un soporte a los chicos y chicas que han estado en nuestros Centros de Infancia. Buscamos que no se pierda el trabajo que hemos realizado ya con ellos, y poder seguir apoyándoles en el inicio de su vida adulta”.

Afirmó que “es uno de los proyectos que con más ilusión y orgullo estamos llevando a cabo desde el IASS en estos últimos años”.

Por su parte, Miguel Ángel Pérez destacó que “con este tipo de recursos brindamos la posibilidad a jóvenes de entre 18 y 21 años de poder acceder a un piso de continuación que les permita mantenerse y prolongar el amparo de nuestro sistema mientras adquieren capacidades para ser más autónomos”. “De este modo -apuntó- una vez que llega el momento de abandonar los centros de protección en los que han estado viviendo, podrán elegir una alternativa diferente a la de tenerse que enfrentar a la calle o a un entorno social y familiar desestructurado”.

Los menores que, por causas ajenas a su voluntad, se encuentran dentro del Sistema de Protección diseñado por las administraciones públicas, una vez cumplen los 18 años deben abandonar los hogares que hasta ese momento han sido sus casas para reincorporarse con sus familias de origen. Antes de que se produzca ese momento, desde la Unidad de Infancia y Familia del IASS se ha ido trabajando, interviniendo con las familias, para conseguir que esa reincorporación se realice con todas las garantías para estos jóvenes. Sin embargo, es una realidad que existen casos en que esta restructuración no es posible.

De ahí que se busquen soluciones alternativas como este tipo de centros. En la actualidad hay seis en la Isla, dos están ubicados en Santa Cruz, uno en La Laguna y otro en Adeje. Cada uno de ellos tiene seis plazas, lo que hace un total de 24 oportunidades.


Fase final de un proceso de autonomía

-Este recurso se trata de un piso continuación para mayores de 18 años que permita a estos jóvenes mantenerse por un tiempo al amparo del sistema mientras se les capacite para ser autónomos. Estos pisos cuentan con un máximo de 6 plazas (5 destinadas a jóvenes provenientes de los centros de protección gestionados por el IASS, y 1 de seguimiento tras el proceso de intervención en el piso tutelado). Los jóvenes que se benefician de esta medida tienen edades comprendidas entre los 18 y 21 años, ampliable como máximo hasta los 22 años. Se trata de proporcionar, en un ambiente adecuado, una estancia temporal como fase final de un proceso de autonomía que debe culminar antes de esa edad, aunque podría ampliarse si se valora necesario.

-Será la Unidad de Infancia y Familia la que propondrá a la entidad los jóvenes que consideren que pueden cumplir los requisitos necesarios para aprovechar esta iniciativa, sin que se descarte la posibilidad de que la propia entidad pueda proponer. Culminará el proceso con una entrevista individualizada al joven, quien deberá firmar un contrato-compromiso. Se garantizará la participación en el funcionamiento de la vida diaria del piso, preferentemente facilitando la celebración de las asambleas participativas y disponiendo de un buzón de sugerencias o cualquier otro procedimiento similar. Además facilitará el contacto de los jóvenes con sus referentes, familiares y de forma especial con sus hermanos menores de edad que pudieran estar acogidos en centros de protección de menores.