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Lunes Deportivo – Por Roberto Carugatti Domenella

   

Dice el tango, pues este se dice, no se canta, “que veinte años no es nada”, pero treinta ya ha de ser algo, y esos, son los años que empezó la segunda etapa de aquel pionero programa que años más tarde otros imitaron con el nombre de El día después. Nuestro pragmatismo nos llevo a llamarlo como realmente era El Lunes Deportivo, ni más ni menos. Ese era el día que se emitía, por la noche y junto con esos lunes, los sábados y los domingos eran las horas que dedicábamos a recorrer las canchas, campos, terreros, tramos de carreteras o costas de nuestro litoral, logrando en ellos las imágenes y los comentarios que luego en las cabinas de video le dábamos forma, con el fin de llevar al telespectador, la visión a nuestro parecer más objetiva, de los acontecimientos de mayor relevancia deportiva del Archipiélago. Recuerdo que en la primera etapa de ese programa, TVE en Canarias era la única televisión, y si es verdad, que jugó ese importante papel vertebrador de tal manera que supo acercar las siete islas a los canarios, uniendo su idiosincrasia cultural y deportiva y dando a conocer los valores deportivos de la comunidad.
Un día de principios de septiembre del 84 del pasado siglo, Rosi, Pitti, Fariña, Álvarez, Domingo, Suárez, Carlos, Antonio, Santiago y yo, recibimos el encargo de nuestro director Juan Ramón Mediavilla, de realizar un programa en el que se contara lo sucedido el fin de semana deportivo.

En este programa por una razón o por otra, desde un principio fuimos implicando, de manera consciente e inconscientemente, a todo el personal de los dos centros. Las trasmisiones deportivas y un año después La Luchada, junto al baloncesto de los miércoles hicieron que siempre nos mantuviéramos grabando entrenamientos, encuentros, rallys, luchadas y cualquier acto deportivo que nutriera el programa y lo hiciera más dinámico. Si “informar, formar y entretener” era un lema de la televisión, nuestro propósito siempre fue trabajar para que se viera lo mejor que nuestras posibilidades podían permitirnos. Os recuerdo a cada uno de ustedes, (como me habéis enseñado a decir) con nostalgia y con alegría y si me permitís, con todo el cariño, del Lelo. Eso sí, me encuentro con ganas de volver a iniciar una aventura parecida, pues igual ya no sería posible, pero siempre acudiría a los mismos protagonistas, pues fuisteis los actores principales. Al ser TVE la única televisión del Estado, como ya comenté anteriormente, no solo nos dio la oportunidad de ser protagonistas, sino además, ser inventores e investigadores y auténticos precursores de muchos de los adelantos que ahora se dan por hecho: colgar una cámara desde lo alto del pabellón justo en el centro de un aro, con el señero fin de que el telespectador desde su cómodo sofá viera cómo giraba y entraba la pelota, fue una más de las aportaciones, hoy superada por la cabeza caliente o la cámara lápiz. Esto que ya lo hicimos en el Mundobasket del 86, en el Pabellón de Santa Cruz, es un botón de muestra de las muchas cosas que a diario ideábamos para dar vida al mundo en el que nos movíamos.
Os guardo a todos en mi recuerdo y sirva este como un homenaje a vuestro compañerismo.