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Ojos que no ven… – Por Rafa Muñoz

   

Mis primos no trabajaron en su vida… Eso se dejaba para los tunecinos o para los negros que venían de más abajo. El estado, vestido de gadafismo, les concedía casa y una renta básica por el mero hecho de ser libios. Como estudioso y seguidor de la actualidad africana no pierdo de vista lo que difusamente nos llega de la antigua provincia romana. A noventa minutos en avión de Roma se está gestando un escenario de inestabilidad que podría reventar a las puertas de Europa. Occidente, capitaneada por la Francia de Sarkozy, alimentó [chapucera e irresponsablemente] la revuelta que acabó con Gadafi. Libia se sumió en una cruenta guerra civil. Sus arsenales se vaciaron y acabaron armando a las facciones integristas que a punto estuvieron de tornar Mali en un califato. Lo que allí viene sucediendo es complejo de discernir desde la distancia. La capital, Trípoli, es coto de fuerzas islamistas; caso de Ansar al-Sharia: organización en la órbita ideológica de Al-Qaeda. La costa oriental, ante la ausencia de un poder central reconocido, se ha convertido en un taifarato donde las versiones mediterráneas de los señores de la guerra se han hecho fuertes regulando las exportaciones del magnífico crudo libio. Sociedades ribereñas apuntaladas por milicias fuertemente armadas con cuentas en la city londinense y, quizás, ¿discretos lazos con el integrismo? Aparentemente, algo similar a lo que aconteció en Somalia y que a grandes rasgos favoreció el brote del segundo oficio más viejo del mundo: la piratería. Un panorama incierto que ahora se ve reforzado al convertirse sus playas en el puerto de salida de las embarcaciones, que repletas de almas desesperadas, llaman a las puertas de Europa. No queremos saber nada de Libia y de lo que allí sucede. El país está desestabilizado y su profundo sur se ha convertido en una tierra de nadie; corredor del tráfico ilegal de armas, drogas y personas. La táctica de ojos que no ven corazón que no siente, es un riesgo inaceptable de cara a la evolución que su posconflicto interno pueda tener para ambas orillas del arco mediterráneo.

*CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL
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