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Stephen Hawking – Por Juan Pedro Rivero

   

Stephen Hawking, en una entrevista en exclusiva para el periódico El Mundo al inicio de esta semana, ha dicho que para él, en su opinión, Dios no existe. Creo que es estimulante una afirmación de este calado. Entiendo que nadie es indiferente ante ella, bien por ser creyentes y sentir el aguijón de la duda, bien por no ser creyente y ver confirmada en palabras de uno de los mejores científicos y divulgadores de la ciencia, sus postulados. Tal vez alguno, desde una postura agnóstica ante el hecho religioso, considere que se trata de una afirmación indiferente.

Pero, les confieso, que para mí no es una afirmación indiferente. Creo que ante el misterio de la trascendencia, todos debemos situarnos. A mí, una afirmación de esta envergadura, me parece un acto público de “situarse” por parte de Stephen Hawking. Y hemos de agradecerle la sinceridad. Otro tema distinto es si vincular “ciencia” con “ateísmo” es metodológicamente adecuado por su parte. Porque dicha vinculación haría a Dios objeto del conocimiento científico; y si lo fuera, de ninguna manera sería objeto de fe. La ciencia es vital. Es muy importante. Los avances en el campo científico son gigantescos. Pero la “ciencia” no es la única forma de conocimiento verdadero. La realidad exige al científico un poco más de humildad epistemológica. Tanto para afirmar que Dios existe, como para afirmar que no existe, para ambas afirmaciones, hace falta un acto de fe.

A partir de la modernidad se ha reducido la ratio a razón instrumental, de donde fe y ciencia han sido contrapuestas con frecuencia. Hawking es una prueba de ello. A mi juicio existe un tipo de relación en la articulación entre la fe y la ciencia, mediante un diálogo que hace posible la integración de ambas. La autonomía, la distinción (no la separación) y la complementariedad (no la invasión del campo del otro) son los rasgos de una relación correcta y fecunda entre los saberes.

El sentido del dolor, el sufrimiento y la muerte son temas que no se le pueden pedir a la “ciencia”; tal vez sean la filosofía o la teología más aptas para dicha respuesta. Cuando a alguien experto en finanzas o en historia o en filología se le ocurre participar en un debate y hacer una afirmación relativa a la cosmología, no sin razón, a dicha acción se le denomina “intrusismo”. Agradezco a Hawking que se sitúe ante el hecho religioso.

*RECTOR DEL SEMINARIO DIOCESANO
@juanpedrorivero