X
santa cruz>

La capital contará con casi el doble de inversión para el próximo año

   
ALBERTO BERNABÉ

Alberto Bernabé, durante el pleno celebrado el pasado viernes. / S. M.

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

De una situación de quiebra técnica en 2011 se ha pasado, en tres años, a contar en 2014 con ocho millones de inversión y cerca de 11 para los servicios sociales. En 2015, el objetivo de la Concejalía de Hacienda de Santa Cruz de Tenerife, al frente de la que está el nacionalista Alberto Bernabé, es el de casí duplicar la inversión del último año, quedándose muy cerca de los 16 millones, y aumentar de nuevo el presupuesto de Asuntos Sociales. Así lo defiende el concejal de Hacienda, para quien el esfuerzo realizado en los primeros años del mandato de reconducir la situación financiera, ha servido para ir aumentando paulatinamente la inversión en la capital. “Partimos con un millón y medio en 2012 para invertir en la ciudad, que duplicamos en 2013, llegando a los ocho de este año, una cantidad que, casi con toda seguridad, conseguiremos si no duplicar, estar muy cerca de hacerlo en 2015”. Junto al aumento de la inversión, la otra línea maestra del presupuesto que está perfilando el concejal será el aumento para los servicios sociales, casi el único área que tendrá más disponibilidad presupuestaria.

Estas dos mejoras vendrán acompañadas por una rebaja fiscal que no se limitará a la bajada de los tipos de los principales impuestos, “estamos hablando de llevar a cabo una reforma fiscal completa, vamos a tocar muchas cosas de manera conjunta, lo que supone que no sólo IBI, basura y rodaje serán los recibos que vean reducida su cuantía sino también todas las tasas municipales”. El edil detalló que la intención no es buscar una bonificación en casos puntuales, sino bajar el tipo en todos los aspectos, “no nace con una moratoria de un año, no hay plazos para esta rebaja fiscal”. “Lo que pretendemos es que con la mejora de la recaudación se puede asumir esa pérdida de ingresos”, añadió Bernabé.

“Vamos a hacer una rebaja fiscal -continuó- con cargo al saneamiento del propio Ayuntamiento, podemos devolverle a la ciudad parte del dinero recaudado sin poner en riesgo ningún servicio público; ninguno se verá reducido porque nosotros decidamos bajar los impuestos”.

Esta bajada en los tipos impositivos también será posible gracias a que, según señaló el edil nacionalista, se espera un aumento de los ingresos procedentes del Estado y del Gobierno de Canarias: “Si se confirma que estas partidas aumentan, me puedo permitir bajar lo mío”.

Como le gusta decir al concejal de Hacienda, el gasto corriente de las distintas concejalías se mantendrá “alicatado” en 2015, una contención que es la que permite aumentar la partida de servicios sociales y la inversión, insiste el edil.

“Ahora, cada área está estudiando qué partidas mantiene para cumplir con la máxima de no aumentar los gastos”, aunque matiza que las únicas que pueden ver incrementado su presupuesto son aquellas que justifiquen situaciones excepcionales. Estas excepciones tienen que ver con circunstancias que no existían en el presupuesto de 2014 y a las que este año hay que dar cobertura como por ejemplo, señala el edil, las ejecuciones subsidiarias de Urbanismo o la reducción del 5% que el Estado ha aplicado a viviendas.

Más dinero en el bolsillo
Este andamio financiero que el edil de Hacienda ha tejido en torno a la estructura del Ayuntamiento se traduce, defiende Bernabé, en que los vecinos de Santa Cruz no sólo podrán disfrutar de más y mejores servicios sino que también tendrán más dinero en el bolsillo. “Se mantiene la bonificación del 3% para los que decidan domiciliar el pago de sus impuestos, una reducción que se verá apoyada por las que vamos a plantear en los diferentes tributos”. “El que no esté domiciliado -continuó- tendrá doble motivo en 2015 para hacerlo porque va a tener, quiera o no, una rebaja, la que le toque de la bajada de impuestos y si domicilia la del 3%. Va a ser una buena noticia para empresas y familias”.

Bernabé insiste en que la gestión realizada en estos tres años comienza a dar sus frutos y resta importancia a que las medidas coincidan con un año electoral.