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“Con el ‘boom’ de las ‘startups’ nos olvidamos de las empresas consolidadas”

   

Por Verónica Martín

Elena Oliva en La Laguna. | SERGIO MÉNDEZ

Elena Oliva en La Laguna. | SERGIO MÉNDEZ

Elena Oliva te la encuentras por La Laguna cualquier día de estos. Anda de un lado para otro buscando nuevas oportunidades, gestionando encuentros y construyendo una nueva marca que ha llegado a la Ciudad de los Adelantados. Su formación en Historia del Arte puede parecer lejana de su ocupación actual, pero sus ganas de innovar convierte esto en una ventaja. Vive la ciudad y la quiere. Por eso, asumió el reto de ser la gerente de La Laguna Valley, un nuevo proyecto cuyo nombre se inspira en la meca de la I+D+i quizá siguiendo esa máxima de aspirar a lo imposible nos hace llegar a lo posible. Insiste en que este es el proyecto más ilusionante de su vida y que nace “de la mano de un grupo de mujeres con el que aprendo día a día, un equipo que formamos Fulbrand”.

-¿Cómo llega a La Laguna Valley?
“Realmente mi trayectoria es muy polifacética. Tengo un currículum muy diverso, algo que en España no se valora tanto pero que en otros países sí. Las experiencias diferentes llevan a controlar diversos campos y eso es lo realmente enriquecedor porque hace que te permita responder a cualquier problema. Soy una profesional 360 grados, que es lo que tenemos que ser todas al fin y al cabo”.

-¿De qué mundos tan dispares viene?
“Hice Historia del Arte en la ULL, continué con el Máster de Museología y Gestión Cultural del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife. Tras esto, hice prácticas en el Departamento de Gestión de Exposiciones en La Regenta donde me enamoro del comisariado de exposiciones… de ahí me fui a Televisión Canaria y me enamoré de la producción con programas como Código Abierto o Canarias Directo”.

-La producción es la profesión más estresante y multidisciplinar que conozco…
“La producción audiovisual genera un subidón de adrenalina muy potente. Tras toda esta experiencia, me considero una gestora de soluciones de problemas. Soy experta en crear el ambiente propicio para que todos consigan sus objetivos. Con la producción aprendes a ser muy organizada. Me gusta mucho la adrenalina de los nuevos proyectos, cada día es algo diferente. Antes de La Laguna Valley estuve en la redacción de proyectos de planificación urbanística y en la gerencia de la Asociación de Profesionales y Empresas de Diseño de Canarias (DICA)”.

-Si que es usted multidisciplinar…
“Sí… siempre he estado implicada en empresas relacionadas con la comunicación y la innovación. Mi búsqueda ha estado siempre en la cercanía con el público”.

-Ha estado viviendo en Portugal, Inglaterra, Italia ¿Qué ha aprendido de esos países?
“Es duro pero, la realidad, es que en el extranjero se trabaja mejor. Pero la tierra tira y regresé para intentar vivir en un entorno agradable , dar lo mejor de mí y rodeada de mi gente”.

-Cuando dice que se trabaja mejor, ¿a qué se refiere?
“Por ejemplo, en Gran Bretaña valoran mucho tus conocimientos y aptitudes y están muy lejos de la titulitis que se vive en España y, por eso, sacan lo mejor de las personas”.

-Volvamos a La Laguna Valley…, ¿de qué se trata?
“Es uno de los mejores proyectos de mi vida porque incluye organización, gestión y estar constantemente actualizada porque en este campo hay muchos proyectos nuevos y hay que saber detectar su efectividad. En la innovación también hay una burbuja. La Laguna Valley es una comunidad de empresas y profesionales que se dedican al entorno digital que comparten una filosofía colaborativa y una predisposición a internacionalizar y sacar al mundo nuevos proyectos. Son gente que está dispuesta a trabajar desde aquí sin problema ninguno porque tienen como ventana Internet”.

-¿Cree que existe una burbuja en el sector de la innovación?
“Es una opinión personal, pero observo que hay un boom de ayudas, subvenciones, páginas web… todas enfocadas a la innovación y al emprendimiento. Quizá hay una información exagerada sobre todo lo que se puede hacer para innovar y emprender como si todos podamos o sepamos emprender. Aunque todos somos innovadores, no todos podemos emprender. Considero que, en algunos casos, más que ayudar este exceso de apoyo supone un handicap”.

-¿Dónde enfocaría usted ese esfuerzo entonces?
“Quizá hace falta más personas útiles destinadas a cuestiones productivas, más campañas dirigidas y sectorizadas que realmente todo este volumen de información. La realidad canaria es que hay muchas pymes, micropymes y autónomos; y, en muchos casos, no tienen las suficientes ganas de tirarse a la piscina como para embarcarse en proyectos innovadores. Lo importante es que, cuando pase esta burbuja, que realmente se invierta en centros de investigación, en la propia universidad… en los estudiantes porque es lo que, realmente, va a perpetuar la innovación y es lo que hará que cale”.

-¿Menos imagen y más contenido?
“Exacto”.

-El emprendimiento y los últimos nuevas filosofías colaborativa que se han puesto tan en auge en los últimos años… ¿Quizá se han olvidado de que se unen para hacer negocio? Me explico: veo mucha petición de colaboración pero pocos casos de éxito traducidos en más tejido productivo, en más economía…
“La filosofía colaborativa consiste en trabajar juntos por mejorarnos y por mejorar el entorno. Es cierto que con la crisis han surgido nuevas formas de trabajar pero se trata menos de una filosofía cooperativista. Es cuestión de que hay pastel para todos y que hay que organizarse y competir de una manera sana. Muchas de estas empresas les resulta complicado competir porque, por ejemplo, no tienen un departamento de marketing. Es lo que aporta La Laguna Valley, una manera de caminar en conjunto y decirles ‘sal de tu espacio, sal de tu oficina y conoce a otros con los que puedes trabajar’. Lo ideal para un entorno como Canarias está en poder tener un entorno dinámico, que camine contigo para que no se produzca ese éxodo de profesionales que se tiene que ir fuera a trabajar”.

"Soy polifacética, una profesional 360 grados, que es lo que tenemos que ser todos en realidad”. | S. M.

“Soy polifacética, una profesional 360 grados, que es lo que tenemos que ser todos en realidad”. | S. M.

-Como mujer ¿ha encontrado más igualdad en este entorno innovador?
“Hay poca visibilidad de las mujeres emprendedoras, tenemos como más miedo. Me gustaría ver más mujeres en las carreras tecnológicas y científicas y estoy un poco harta de ver siempre hombres en las mesas. Hay muchas mujeres que tienen mucho que dar”.

-¿Quizá sea una cuestión de un freno que nos ponemos nosotras mismas?
“Debería ser un objeto de estudio sin demagogia. Cada vez hay más más chicas que se cursan carreras científicas, hay que pegar el estirón en cuestión de visibilidad. Por ello, hay que abogar por la paridad y ensalzar ejemlos. Es hasta extraño hoy en día ver mesas donde solo hay hombres. Tenemos que ir saliendo poco a poco y animar a las mujeres a reconocer y mostrar su aptitud y su valía porque nosotras cometemos los mismos errores y los mismos éxitos que los hombres”.

-¿Qué empresas pertenecen o pueden pertenecer al proyecto de La Laguna Valley?
“Es un grupo de empresas o autónomos que basen su trabajo en el entorno digital, diseño, comunicación, marketing online y que sean organizaciones que, aunque lleven varios años de existencia, también tengan la necesidad de innovar. Con el boom de las startups nos olvidamos de las empresas consolidadas y hay que aprovechar la experiencia de esas empresas que tienen un rodaje para poder dar la bienvenida a nuevas empresas que quieran establecerse en Canarias. Lo ideal que sean organizaciones con una visión abierta”.

-¿Qué considera como una visión abierta?
“Es no tener miedo a compartir ideas, proyectos, espacios y futuro. Hay que desterrar esa idea arcaica de que ‘mi idea es mía y no quiero compartirla con nadie’ porque con el trabajo en equipo se llega mucho más lejos: las ideas se alimentan, evolucionan y se hacen mucho más prácticas. Las empresas con una visión abierta no deben tener miedo a las fronteras porque es contradictorio: si se trabaja en un entorno digital, al fin y a l cabo ya estás en el mundo”.

-¿Qué entidades están ya implicadas?
“Actualmente tenemos 18 empresas adheridas ubicadas en el perímetro de La Laguna y dedicadas a arquitectura, diseño, comunicación, tecnología, videojuegos, aplicaciones móviles, diseño web. Algunas con experiencia y otras, muy jóvenes pero todas tienen todas las características de Canarias, pero podrían estar ubicadas en Londres o San Francisco”.

-¿Qué les ofrece La Laguna Valley?
“Un lugar de encuentro entre profesionales, una plataforma de posicionamiento, una marca proveedora de servicios y la capacidad de desarrollar un centro de referencia empresarial”.

-¿Qué diferencia hay entre esto y un clúster?
“Tenemos un carácter asociativo aunque no seamos una asociación jurídica. Compartimos con un clúster muchos objetivos. De momento, queremos ir trabajando poco a poco: si el día de mañana podemos ser un clúster, lo seremos pero antes queremos ir configurando un movimiento con las empresas. Mi figura es la de ser el nexo para los profesionales e intentar buscar soluciones factibles. Algo así como hacer de celestina de la innovación”.

-¿Cuáles son los próximos retos?
“Seguir trabajando por ir enriqueciendo la comunidad de empresas. En breve comenzamos con más eventos. El próximo 10 de octubre organizamos el primer Friday Valley, precisamente, con espíritu de viernes. Es un afterwork, a eso de las siete y cuarto de la tarde, donde varios speakers nos contarán su experiencia. Será en el espacio cultural Aguere y participarán Isidro Quintana de Promineo; Gerardo Díaz de Voiver y Gustavo Medina de Singular Factory que entrará desde Miami por videoconferencia. Se trata de charlar con ellos, hacerles todas las preguntas posible y, luego, habrá un networking and beers”.