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La crisis del vino canario – Por Hugo Luengo*

   

En el idioma chino el ideograma “crisis”, es coincidente con el de “oportunidad”. La reciente crisis del vino canario, manifestada en el fraude de Bodegas Insulares de Tenerife S.A., entidad gestionada por el Cabildo, nos ofrece la oportunidad de razonar el modelo. Hay quien entiende que las crisis se resuelven ignorándolas o escondiéndolas, huida hacia adelante. La oportunidad que vemos desde AVIBO, Asociación Regional de Viticultores y Bodegueros, que incorpora al 80% de la producción y a través de la DOP Islas Canarias, de la cual es órgano de gestión, a 37 de las bodegas más representativas de las Islas, no es coincidente con la postura del Cabildo de Tenerife.

Es más, llevamos desde hace tres años, en los medios solicitando la salida del Cabildo del sector. El Cabildo ejerció en inicio la actividad de fomento, ya hoy con el sector desarrollado, ha acabado por convertirse en el mayor obstáculo para la evolución del mismo.

Llevando la tesis al plano racional, a la fecha el conflicto se sitúa entre dos modelos de desarrollo diferentes. El que lidera el Cabildo de Tenerife, que ya en este medio hemos calificado de insularista e intervencionista y el defendido por el sector, no dependiente de las ayudas públicas para sobrevivir, y que hemos llamado regional.

El modelo regional, se apoya en dos factores, la empresa en cualquiera de sus formas, también las cooperativas y todas las formas de pequeña escala y en segundo lugar el marco regional de proyección. Aquí se resuelven los problemas estructurales del vino, con la autonomía, con Madrid y con Bruselas y aquí también se resuelve la exportación, la marca es Canarias. Como venimos diciendo en los medios, sólo equilibraremos el sector del vino en Canarias, cuando al menos el 50% de la producción DOP, se venda en el exterior.

El modelo regional además es horizontal, contra el modelo vertical del Cabildo. Esto significa que todos los agentes, empresas, consejos, viticultores, comercializadores, nos relacionamos al pie de igualdad, hacemos acuerdos equilibrados. El modelo del Cabildo es vertical, intervencionista, más caro, impropio, y además niega lo ajeno. En el análisis del modelo, el suceso de los vinos de La Mancha, no es otra cosa que un intento forzado por hacer rentable un modelo inviable, tanto da con conocimiento o no del Consejo de Administración, de su presidente y de su consejero delegado. Nos asombra que el Cabildo, pueda incluso tener “modelo de gestión propio” en el mundo del vino, cuando realmente debiera estar arbitrando el proceso. Arbitrando y resolviendo los problemas naturales que le competen. Sin ser extensivos la ficha POSEI-REA, donde siguen debiendo al sector vitivinícola casi 20 millones de euros, el grueso a los viticultores, a cuyos rescate forzado acuden ahora.

También se comprometieron a resolvernos el Decreto de Bodegas, para permitir el desarrollo de economías complementarias ligadas al turismo. El Cabildo vía FECAI y en su propio grupo de Gobierno regional, tiene fácil solución a este problema del sector, a coste cero.

Vivimos en una sociedad madura, con criterio propio para diferenciar el buen vino, el consumidor es la referencia. No se sale de una crisis negando el problema sino asumiéndolo. Desde AVIBO y la DOP Islas Canarias, tenemos claro que el futuro es nuestro. Tenemos las empresas, la región y un vino de calidad demostrada, que empieza a conocerse en el exterior.
Al Cabildo de Tenerife, que nos ayude, que se retire de empresario y ejerza de administración. Perseverar en el error está poniendo en riesgo la pervivencia y desarrollo de un sector con claro futuro. Por favor, no nos defiendan más.

*PRESIDENTE DE AVIBO Y DE LA DOP ISLAS CANARIAS. PRESIDENTE DE LA
BODEGA FRONTOS(ABONA)