X
SANTA CRUZ >

Denuncia ante Trabajo por una plaga de mosquitos en la UTS de Ofra

   
Las humedades podrían ser el foco de los mosquitos que ya han causado picaduras a los trabajadores. / DA

Las humedades podrían ser el foco de los mosquitos que ya han causado picaduras a los trabajadores. / DA

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Los problemas con el mantenimiento de las oficinas municipales se le acumulan al Ayuntamiento de Santa Cruz, al que ayer, la Junta de Personal, le dio un ultimátum para solucionar, en 48 horas, el riesgo de salud que está provocando una plaga de mosquitos y cucarachas que se ha detectado en la Unidad de Trabajo Social (UTS) de Ofra.

Según se recoge en el acuerdo de la Junta, esta situación se denunciará hoy mismo ante la Inspección de Trabajo y de no solucionarse en el plazo dado, se acudirá al juzgado por un posible delito contra la salud de los trabajadores. Esta decisión se apoya en el informe elaborado por el delegado de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento a petición de los trabajadores, que se han visto invadidos por una plaga de “mosquitos tigre” y por cucarachas. Según se recoge en el citado informe, los trabajadores manifiestan que han sido picados por estos insectos en múltiples ocasiones y que se han visto obligados a traer de casa sus propios medios de protección (repelentes y matamoscas). Este documento también detalla el mal estado de la oficina con humedades, grietas, desconchados, cableado eléctrico al aire o muebles en mal estado.

El informe, fechado el pasado 7 de octubre, señala que “las deficiencias ya detectadas en otras inspecciones no sólo no se han solucionado sino que hoy resultan agravados por humedades, riesgos psicosociales que sufren los trabajadores por las indignas condiciones de trabajo fruto del deterioro y escaso mantenimiento de la sede, la presión de los usuarios del servicio y, finalmente, por una plaga de mosquitos (al parecer de la variedad Tigre, según ha informado Sanidad Municipal) y cucarachas de la especie conocida como Periplaneta Americana, un dictióptero blatárido también conocido vulgarmente como salema voladora”.

Numerosas fotografías acompañan la denuncia de los trabajadores y en las que se exponen las deficiencias, entre ellas, los numerosos daños causados por la humedad en las paredes de la sede, “la misma que propicia la aparición de hongos y esporas y, en apariencia, aparenta ser el origen de los numerosos mosquitos”, afirma el delegado. Una situación, la de las humedades que, según las fuentes consultadas, se remontan a hace dos años cuando el edificio se vio afectado por una inundación de aguas fecales y cuya limpieza no se realizó de manera eficiente.

Señala el delegado de prevención que “algunas trabajadoras sociales acuden armadas con cazamoscas y solamente durante el pasado 24 de setiembre atraparon diez ejemplares de “mosquito tigre” entre las 7.45 y las 13.34 horas”. Aseguran los empleados que, durante una jornada de trabajo normal, es habitual recibir tres o cuatro picaduras de mosquito y la siempre inoportuna presencia de algún insecto conocido localmente como salema voladora.

El informe concluye exigiendo que se proceda a fumigar el local para terminar con las plagas de insectos, por ser “un riesgo sanitario, inaceptable y grave”, así como que se solucionen los problemas del mobiliario, confort térmico, control de luz solar y humedades.

Se procederá a fumigar la oficina
Desde el Ayuntamiento, ayer se informó de que estaban al corriente del informe aunque matizaron que “se trata de una plaga de mosquitos comunes y no tigre”. Una vez hecho el matiz, aclararon que es un asunto en el que ya trabaja el área de Medio Ambiente y que en breve se procederá a la fumigación de la oficina. Según ha podido saber este periódico, la titularidad de esta oficina pertenece al Gobierno regional, que ha cedido su uso al Ayuntamiento de manera gratuita. Este podría ser el motivo de la falta de mantenimiento, apuntan las fuentes consultadas, ya que el Consistorio no quiere invertir en un local que no es suyo y el Gobierno tampoco.