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A dos años del Madrid Arenas – Por Sergio García de la Cruz

   

Lamentable suceso el ocurrido en la capital de España en la madrugada del 1 de noviembre de 2012. A punto de cumplirse dos años de esto, valga este artículo como un recordatorio para las cinco jóvenes que perdieron la vida a causa de él y expresar mis condolencias. En memoria de Cristina, Rocío, Katia, Belén y María.

Dieciséis personas se sentarán en el banquillo de los acusados para responder por este asunto, entre ellos no hay cargos políticos, eso sí; tres presentaron sus dimisiones. Esta tragedia tiene tras de sí una unión de acciones u omisiones que se conjugaron y terminaron produciendo el resultado que ya todos conocemos. ¿Culpable? el afán de lucro.

El pabellón Madrid Arenas es un inmueble de titularidad municipal que nació con el fin de contar con un espacio amplio y multifuncional en el que se pudieran celebrar una gran variedad de eventos. Para su construcción no se solicitó licencia, lógicamente seria redundante, lo mismo para la licencia de funcionamiento, quien las da no se la va a autopedir. Datando su construcción del año 2001 tampoco se vio sometido a la aplicación del Código Técnico de Edificación por ser este del 2006. El problema en sí es que el espacio es multifuncional y su adaptación inmediata a las distintas variantes o posibilidades puede ser un hándicap porque no todo es lo mismo, ni a todo evento se le aplican las mismas medidas de seguridad. El Plan de autoprotección del edificio es del año 2005 y según éste el inmueble cuenta con las condiciones necesarias para montar cualquier tipo de espectáculo, pero vemos un acceso a la pista insuficiente y el túnel tiene 13 metros de largo por tres de ancho.

Con la entrada de España en la Unión Europea muchas cuestiones se han visto sometidas al Derecho Europeo entre ellos los contratos del sector público que restringe el todo vale anterior, ahora hay reglas, pero, como ya todos sabemos dónde hay reglas también hay trampas. Es habitual que las administraciones hagan uso de lo que se denomina la “huida del derecho administrativo”, denominación que se utiliza para calificar las acciones o fórmulas empleadas de derecho privado (menos restrictivo) en ámbitos concretos de la gestión pública.

La gestión y explotación del recinto la lleva la empresa Madrid Espacios y Congresos, S.A., empresa pública formada como empresa mercantil y que actúa sometida al derecho privado y ésta alquila y gestiona el recinto, lo arrienda a la empresa Diviertt, S.L., promotora del nefasto evento: “Thriller Music Park-Steve Aoki”. El promotor comunica que los asistentes al acto serán entre 4000 y 6000 y que habrá un equipo de “controladora de acceso” de 75 efectivos, además contará de un servicio médico compuesto por dos médicos, dos ATS y dos ambulancias con dos técnicos en cada una. La seguridad privada vino de la mano de otra empresa que elaboró un plan de seguridad muy poco ambicioso.

Era evidente, todo esto no se sostenía y con solo fijarnos en un simple detalle nos hubiéramos dado cuenta: ni aun cubriendo el aforo máximo del recinto de 10.600 personas se podría obtener beneficios de un evento cuyo coste rondaba los 200.000 euros.

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