X
Sin pelos en las teclas >

Escándalo versus cinismo – Por Cecilio Urgoiti

   

Ciertamente entendible es que todos estemos indignados por los actos de corrupción en Cataluña, por los Pujol y el 3% de CIU, pero se me hace muy difícil entender lo de escandalizarse del resto de partidos. Me asombro de la enorme caradura de estos prototipos del más elevado cinismo, que hoy emplean los unos y los otros. Ellos que desde el Gobierno, afirmaron, pasaron por alto, encubrieron e, incluso, con casi toda seguridad, impulsaron toda esa corrupción institucional, ellos que son los paladines de este sistema o mejor aún, “régimen corrompido, casposo, corrupto y caduco, no tienen ningún derecho a escandalizarse, mas bien a avergonzarse de su latrocinio, de la connivencia con la corrupción, que ya es intrínseca a estas estructura , antes partidarias y ahora dedicadas al saqueo de las arcas públicas. Evidentemente, pedirles dignidad a los asaltantes de lo público es absurdo, por lo tanto, la única solución es acabar con ellos”. Cita esta, literal de José Del Valle Lavandera, amigo a quien respeto por sus acertados comentarios que a diario leo. Estos días hemos asistido a lo de las tarjetas opacas de la antigua Caja Madrid y/o la moderna Bankia. Me he vuelto a llevar otra sorpresa, con la sorpresa y cara de ella, que han puesto los miembros más destacados de la casta, pues si tenía una duda para utilizar el término, esto lo afirma y me da la certeza que lo es, los 78 implicados son parte de esa casta. Si ha habido delito se actúa y se lleva ante los Tribunales de Justicia, que por cierto tiene que haber una clara separación de poderes. Si lo que ha sido son salarios en diferido, se cuenta. Y si todo era conocido y transparente, ¿A qué esa cara de sorpresa? Y tanto ir de la ceca a la Meca. La ley era de aplicación para todas las instituciones de ahorro. En ningún extremo de la ley se contempla lo de las tarjetas en negro. A los consejeros se les daba una dieta por asistencia, que cada Caja remuneraba de forma diferente. No sé, pues no se contempla si había gastos de representación. Es probable que sí, o al menos en la presidencia y vicepresidencia. En resumen, ahí ha habido pago en negro con un certero objetivo, comprar voluntades pues su papel en la institución era fiscalizar la gestión de la Caja. De todo esto me queda una duda ¿Solo Bankia es la única que utilizó indebidamente tarjetas en black? o ¿esto, ha estado mucho más generalizado en el entorno de la ceca? A lo mejor la duda se da en mí y lo que pueda estar ocurriendo es, que ha de ser una entrega a plazos con el fin de no saturar de corrupción al pueblo. Lo que sí he sacado en claro todos estos años sobre la nueva doctrina liberal es, que si la mentira es la ideológica del neoliberalismo y su objetivo final es el robo. El objetivo y la ideología es la alianza más casta entre la comunidad política que se ampara tras la Constitución del 78.