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Malos olores y humedades en la nueva sede municipal de La Granja

   
La carencia de papeleras en los baños es otra de las deficiencias . / DA Las humedades en la parte soterrada del edificio de La Granja son evidentes. / DA
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Las humedades en la parte soterrada del edificio de La Granja son evidentes. / DA
NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

El pasado mes de septiembre, tal y como establece la ley, los delegados de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Santa Cruz visitaron la nueva sede municipal ubicada en el parque La Granja, emitiendo el consiguiente informe en el que destacaron que, aunque la última rehabilitación mejoró sustancialmente su adecuación como centro de trabajo administrativo, “siguen latentes algunas deficiencias debidas a su concepción original como discoteca”. Estas incidencias están relacionadas con cuestiones como la iluminación, la accesibilidad a algunas zonas, humedades y “una situación de malos olores muy agudizada en el archivo, pero que en ocasiones se extiende por todo el edificio”. A esto se unen otras como la falta de papeleras en los servicios o la idoneidad de una barandilla de cristal que separa a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) del resto de dependencias.

Desde el Ayuntamiento capitalino, la responsable de Recursos Humanos, Carmen Delia Alberto, reconoció estar al tanto del citado informe y aseguró que, el pasado uno de octubre ya se cursó la orden a los departamentos correspondientes para que solucionaran las deficiencias detectadas por los delegados de prevención. “Se trata de incidencias que no resultan significativas y no ponen en riesgo la salud de los trabajadores”, explicó.

Según Alberto, “los delegados ya han sido informados de que se han notificado las incidencias técnicas y esperamos que en breve se solucionen”. “Se trata de problemas de fácil resolución”, añadió.

La edil achacó las deficiencias detectados a que éstas surgen con el uso del edificio: “Es una sede nueva y a medida que vamos haciendo el rodaje de las instalaciones, se irán detectando las deficiencias y corrigiendo”.

El informe de los delegados resume los desperfectos encontrados: “Se produce un abuso de iluminación por luminarias de tipo spot en la zona central, una barandilla de cristal que da cierta intranquilidad a los trabajadores de la OMIC, la presencia de cámaras de vídeo enfocadas directamente sobre los empleados públicos en algunas áreas y falta de confort térmico”. Se da la circunstancia de que el edificio cuenta con la certificación de Simpromi en cuanto a su accesibilidad aunque, como reconoció la edil de Recursos Humanos, hay partes que no resultan accesibles para los empleados. El archivo es una de esas partes, al que se llega a través de un tramo de escaleras y es ahí donde se intensifica el problema de malos olores. En el informe se señala que este es uno de los problemas que más molestias está causando ya que, aunque se produce en el sótano, en ocasiones se extiende por todo el edificio. Según los delegados la procedencia de este mal olor es una arqueta para las aguas fecales y cuya aparente falta de estanqueidad, aunque señalan que no pudieron comprobarlo al no poder acceder al espacio en el que se ubica.

Otras de las deficiencias tiene que ver con que la nueva sede carece de plan de Emergencia y Autoprotección, una situación que invitan a corregir lo antes posible para aclarar los puntos de evacuación y encuentro exterior.

Los delegados de prevención recomiendan en las conclusiones de su informe que de manera urgente se evalúe la seguridad de la barandilla de cristal; que se revise la presunta arqueta de aguas fecales; que se reparen las humedades de la parte soterrada o que con carácter de urgencia se corrijan los problemas derivados de la iluminación de tipo spot o que se coloquen las papeleras en los servicios y en los puestos de trabajo.