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LLUVIA TORRENCIAL DEL 19 DE OCTUBRE >

Nueva tormenta, viejos errores

   
Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ
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Las consecuencias de la tormenta dejaron una Santa Cruz irreconocible tras a penas dos horas de intensa lluvia. / FRAN PALLERO - SERGIO MÉNDEZ

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Doce años y tres riadas. Mismos lugares, mismos riesgos. La última, la provocada por la tormenta del domingo 19 de octubre, la misma que parece que ha sido el detonante para que el Ayuntamiento se ponga manos a la obra y afronte la realización de las obras que van a impedir, o al menos mitigar, los daños provocados por el agua y que, una vez más, han dejado a Santa Cruz noqueada. Una semana después, los vecinos de la capital, siguen sufriendo los daños de una lluvia torrencial que, en menos de dos horas, se hizo dueña y señora de las calles de la capital provocando cuantiosos daños, el más alto de todos: la pérdida de la vida de una vecina de 56 años que fue arrastrada por la fuerza del agua.

El Ayuntamiento justifica que era imposible prever la caída de más de 130 litros por metro cuadrado cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) había anunciado que caería la mitad. El alcalde, José Manuel Bermúdez, criticó duramente a la Agencia, a la que acusó de toparse con la realidad una y otra vez en Santa Cruz. Una crítica que ha tenido como respuesta el anuncio de la instalación (por fin) de un radar metereológico en la Isla, concretamente en Teno.

Previsible o no el efecto torrencial de la lluvia, lo que sí parecía previsible, y así lo reconoce el propio Ayuntamiento al declarar 833 actuaciones de emergencia por valor de 15 millones de euros, es que hay puntos de la ciudad en los que se habría tenido que intervenir desde hace años. Los mismos que ahora, tanto Ayuntamiento como Cabildo anuncian, serán abordados de manera urgente. La Corporación insular lo hará en los barrancos del Cercado y Tío Pino, ambos se desbordaron y provocaron cuantiosos daños (la playa de Las Teresitas sigue cerrada a día de hoy por los acarreos que hasta ella llevó el cauce del Cercado). También los comerciantes de la avenida Venezuela verán como, posiblemente será la primera obra que se ponga en marcha, se soluciona el encauzamiento de la aguas pluviales, el mismo que según el Ayuntamiento ya estaba previsto realizar con el Plan de Cooperación con el Cabildo (su ejecución se incluyó en marzo de este año).

Mientras, en Anaga, sin duda el territorio más castigado, el Suculum se quedó aislado al romperse la carretera por la fuerza del agua, también el pueblo de San Andrés sufrió los embates de las avenidas, igual que Igueste, María Jiménez y sin duda Los Valles, sin luz y sin agua durante dos días y cuyos accesos también se cortaron.

En la playa de Las Teresitas permanecen hundidos varios barcos que aún no se han podido sacar. “Para mi fue peor que la última vez”, reconocía el patrón de la Cofradía de Pescadores de San Andrés, José Luis Déniz, quien recuerda cómo ese domingo los vecinos tuvieron que correr a mover los coches para que no se los llevara el agua como en 2010 y cómo se ayudaron hasta que aparecieron las emergencias, ya por la tarde.

74 millones

-Obras hidráulicas. Desde 2006 y hasta 2011, la capital ha invertido más de 31 millones de euros en el acondicionamiento de la red de recogida de aguas pluviales. Una inversión que se verá completada hasta 2017 con cerca de tres millones más gracias al Plan de Cooperación firmado con el Cabildo.

-Cauces. En lo que a la restauración de cauces se refiere, hasta 2010, el Consejo Insular de Aguas había invertido en el área metropolitana más de 43 millones de euros. Es en estas inversiones, en las que se incluyen las anunciadas por el Cabildo para ejecutar el encauzamiento del barranco del Cercado y el de Tío Pino, cuyo desbordamiento provocó numerosos daños.

1.700 siniestros

-Diez millones. El Consorcio de Seguros, entidad pública del Ministerio de Economía que indemniza daños producidos por situaciones extraordinarias, estima en 10 millones el coste total de las indemnizaciones en 1.700 el total de siniestros.

-Casas y coches. Estima el Consorcio de Seguros que hay afectadas 1.100 viviendas, comercios e industrias y 600 automóviles.

-Comparativa. En marzo de 2002 se tramitaron 3.374 siniestros y se pagaron 31,5 millones en indemnizaciones. En 2005 y a consecuencia del Delta, se registraron 15.636 siniestros y se pagaron 66,6 millones. En 2010, la cifra fue de 9.163 siniestros y el pago de 27 millones.

Solo 26 policías locales para una emergencia

N. T. | Santa Cruz de Tenerife

La tormenta que anegó la capital el pasado domingo no sólo sirvió para volver a poner de manifiesto las carencias en materia hidráulica que tiene Santa Cruz sino también para revelar las aparentes necesidades que en recursos policiales y de emergencia presenta. Según denunció el sindicato CSI-F Provincia de la Policía Local de Santa Cruz al día siguiente de la tormenta, “la policía local se vio desbordada por la falta de efectivos”. Y es que, según denuncia Jesús Illada, representante de Csif, ese mismo día, el refuerzo de 12 policías que había sido activado para la fiesta de la bicicleta, suspendida por la lluvia, no se aprovechó: “Estaban allí desde las ocho de la mañana y no recibieron autorización para incorporarse al servicio”.

Según el delegado sindical, el domingo la Policía Local contó con el mismo número de efectivos que cualquier otro festivo, 26 agentes repartidos en 13 patrullas. “Tuvimos que salir en los vehículos patrullas normales porque los cinco todoterrenos que hay están averiados y no se han reparado”. A esto se une que el sistema de comunicación usado por los cuerpos de seguridad locales, el Tetra, que permite mantener conectados de manera permanente y sin interferencias a los recursos de emergencia (policía, bomberos y ambulancias) dejó de funcionar, “no podíamos usarlo porque al parecer, nos dijeron después, le cayó un rayo a los equipos. Eso nos dejó incomunicados sin poder atender de manera coordinada las emergencias que surgían”. Illada denuncia que esta práctica de reducir policías es “habitual” y que incluso tienen “lista de espera” para atender las incidencias diarias.

Lamentó este agente que el sistema de alerta tampoco funcionara esta vez, “la gente salió a la calle como si nada”. Recuerda cómo rescató de la iglesia de La Concepción a una anciana que había acudido a misa y a los niños de la catequesis que también estaban allí.