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Un paseo responsable

   
El Consistorio exige responsabilidad a los dueños de las mascotas. / JAVIER GANIVET

El Consistorio exige responsabilidad a los dueños de las mascotas. / JAVIER GANIVET

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife realiza a diario un amplio despliegue de tareas de barrido y fregado de aceras y calzadas para garantizar el mejor nivel posible de higiene en las calles de nuestra capital. Y los vecinos deben cumplir también con su parte de corresponsabilidad, especialmente cuando tienen a su cargo perros a los que sacan a pasear por vías y espacios públicos.

Por su lado, la concejalía de Servicios Públicos mantiene desde hace unos años un empeño decidido para acabar con las malas prácticas de aquellos vecinos despreocupados por la responsabilidad que comporta la tenencia de una mascota respecto de la limpieza de nuestra capital.

La instalación en los principales parques y vías de la ciudad de 70 figuras con la silueta de un perro -recordando la obligación de hacerse de cargo de los excrementos animales cuando son paseados-, la edición de folletos informativos, la colocación de anuncios en las marquesinas de las paradas de guaguas o la realización de un paseo canino entre los principales parques de Santa Cruz son ejemplos cercanos del compromiso municipal por la concienciación y formación ciudadana en esta materia.

A esta tarea disuasoria se ha unido -ya próximo a cumplir un año de vida- el Proteu, un equipo de la Policía Local que persigue y sanciona prácticas incívicas que contravengan la ordenanza municipal en materia de limpieza viaria y recogida de residuos sólidos urbanos. La relacionada con defecaciones de perros es, por desgracia, una de las más recurrentes.

Obligaciones
Disponer de un animal de compañía en casa es una práctica tan antigua como reconfortante para su propietario, sea éste una persona que vive sola, un pareja o una familia con hijos menores. En el primero de los casos está más que demostrado el beneficio que supone en el ánimo de quienes, a menudo, no tienen otro compañero que un perro, un gato o un pájaro. Y en el caso de los niños, un perro ayuda a la sociabilidad y supone una magnífica vía para habituar a los más pequeños a aprender tareas de responsabilidad como darles de comer o limpiarlos.

De puertas hacia afuera, todos los propietarios de una mascota deben entender, y asumir, que su tránsito por las vías y espacio públicos no puede generar perjuicios indeseados para otros vecinos.

Santa Cruz de Tenerife dispone de una ordenanza que obliga a cada vecino a recoger los excrementos de su perro en la vía pública, depositándolos en el contenedor de fracción resto (color gris) o papelera más cercano. En el mismo sentido, usted o sus hijos deben evitar que su perro orine en las fachadas de viviendas, comercios, mobiliario urbano, etc. Finalmente, es recomendable llevar consigo una botella de agua pequeña para poder verterla en la zona donde su perro ha orinado. Cumpliendo estas sencillas prácticas conseguiremos una ciudad más habitable y evitaremos, de paso, el riesgo de pagar una sanción por incumplir la ordenanza.

En Santa Cruz, la primera sanción comporta una multa de 60 euros, la primera reincidencia, otra de 180 euros y la tercera y siguientes un cargo de 301 euros.