X
La última >

No – Por Jorge Bethencourt

   

Se acuerdan de aquella gorda infame con pelos en los lunares del cogote que de pequeños nos preguntaba con voz meliflua la venenosa cuestión: ¿Y tú a quién quieres más; a tu padre o a tu madre?. Había que tener mucha mala leche o muy pocos sesos para hacer una pregunta tan capciosa delante de tus dos padres. Ahora el presidente Paulino va y me pregunta: “¿Cree usted que Canarias debe de…(Sí. Dijo “de”. Es lo que hay) cambiar su modelo medioambiental y turístico por las prospecciones de gas o petróleo?”. ¿Cómo que cambiar? O sea, ¿que yo le doy un atardecer en La Tejita y usted me entrega a cambio una colonoscopia? Pero es que eso del modelo medioambiental es una coña marinera. En las últimas dos décadas el mayor esfuerzo energético de Canarias ha sido el de la demagogia. Sobre las energías renovables sólo se ha hecho literatura. Para quienes vivimos al lado de una gran industria petroquímica, además, la pregunta puede resultar irónica. Pero no lo es. El Gobierno de Canarias está pidiendo a los ciudadanos respaldo social para defender ante Madrid que no se pinche en el lecho marino en aguas internacionales cercanas a Canarias. Yo no creo que tengamos un modelo medioambiental. En todo caso tenemos un sancocho. Con parques eólicos y torres de alta tensión en tecnicolor. Si hay petróleo o gas cerca de las Islas no implica que tengamos que cambiar de modelo, sino que corremos un cierto riesgo de que una chapuza nos llene las playas de piche y nos jeringue el turismo más de lo que la ha fastidiado el Gobierno con la moratoria. De todas formas, la pregunta es lo menos importante de la consulta. La cuestión es si podrá celebrarse. Y si, de hacerse, participan muchos o pocos miles de canarios que digan “no”. Porque habría que ser tolete para decir otra cosa.