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La pregunta – Por María Fresno

   

Durante toda esta semana se ha hablado y opinado hasta la saciedad de la famosa pregunta del Gobierno de Canarias sobre la consulta de las prospecciones petrolíferas. Junto con la irrupción del vino de Ciudad Real en el caldo de mesa tinerfeño, la pregunta ha sido el tema estrella de la semana. Ambigüa, trucada, tramposa… La cuestión ha tenido calificativos para todos los gustos, cosa que por otro lado le ha venido muy bien al Ejecutivo para que no se hable de otros asuntos que realmente sí tienen que importar a la sociedad canaria. Formular una pregunta cuya respuesta tiene que ser si o no, no es fácil, pero si encima buscas por todos los medios que la respuesta vaya en un sentido, la cosa se complica. Por ejemplo, si yo pregunto en mi casa si debo cambiar el menú de carne, pescado y verdura, por el de pasta, helado y fruta, tengo la más absoluta certeza de la respuesta que voy a tener, sin embargo no hay nada que impida compaginar carne y fruta o verdura y pasta, salvo que no me guste. Con la pregunta de Rivero pasa exactamente lo mismo. No hay nada, nada, que impida compaginar el modelo medioambiental y turístico con las prospecciones o el gas, salvo que él no quiera. En primer lugar, no hace falta que haga la consulta, si quiere cambiar el modelo turístico y medioambiental lo puede hacer. El Gobierno tiene competencias. Y en segundo lugar, me gustaría saber (antes de contestar si o no) que el Ejecutivo explicara cuál es el modelo medioambiental y turístico que tiene Canarias, porque si no queremos ni gas ni petróleo es de suponer que la apuesta son las renovables y, sinceramente, con un escaso 8% de introducción en las Islas de fuentes limpias, dudo mucho que ésta sea la apuesta; sin contar, claro, con la planta gasificadora que está en el puerto de Granadilla. Por eso creo que en todo este asunto del petróleo lo único que hay es una enorme bolsa de hipocresía, alimentada por el enfrentamiento personal entre Soria y Rivero. Los dos están aprovechando sus posiciones para llevar a la sociedad canaria a un conflicto con el Estado cuya solución, sea cual sea, siempre será mala. Rivero está aprovechando los últimos días que le quedan en el Gobierno para desgastar a su sucesor, el PSOE lo apoya porque quiere estar en el próximo Ejecutivo, el PP está resentido porque lo dejaron fuera y Soria, como si fuese el jefe de prensa de Repsol, habla en nombre de la compañía. Al final, perderemos todos, porque las prospecciones se van a hacer y habremos perdido un tiempo precioso en disputas que no conducen a nada, en lugar de buscar la fórmula para beneficiarnos de estos recursos con el menor costo medioambiental.
@MariaFresno72