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Tercer título para el Disa Copi Sport

   

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El pasado sábado Enrique Cruz y el equipo DISA Copi Sport revalidaban matemáticamente el título autonómico de montaña, tras ser los más rápidos en los 5,2 kilómetros de la Subida a Tamaimo. Las pruebas de Lanzarote y Fuerteventura cerrarán una temporada apoteósica para el piloto canario.

La gran expectación que siempre levanta la prueba del sur de Tenerife y que la ha convertido, con diferencia, en la más popular de las Islas, fue precisamente su espada de Damocles. Sólo dos de las tres mangas cronometradas se pudieron celebrar, además con notable retraso, debido fundamentalmente a la gran cantidad de aficionados que se dieron cita para disfrutar del más de un centenar de pilotos.

Enrique Cruz y el equipo DISA Copi Sport llegaban a la cita con una doble moral, pues por un lado su cómoda posición en el campeonato les debía llevar a correr con la cabeza, mientras que, por otro, la idea de lograr el título en esta importante competición era excesivamente “golosa”. Por tanto, el punto de equilibrio era salir a rodar, con cierto margen de seguridad y ver dónde se situaban sus competidores, que en esta ocasión eran numerosos.

El Porsche 911 GT3 de DISA Copi Sport salió con cierta prudencia a la manga de entrenamientos, con un Enrique muy atento a las condiciones del trazado. En esta primera manga, Cruz marcaba un registro de 03:04.639, inédito para él, ya que el pasado año se corrió en una versión un poco más larga. Fue el mejor tiempo, incluso pese a que Enrique notó que algo no funcionaba bien en el embrague de su coche: “Presentía que algo no estaba funcionando bien del todo y esperé a que el equipo revisara todo en la asistencia, aunque a tenor del retraso que acumulábamos en la prueba, era consciente de que ante un problema de consideración sería imposible hacer la primera manga oficial”. La primera revisión por parte del equipo confirmó las sospechas: el embrague del Porsche estaba en malas condiciones. La complejidad de su revisión y sustitución provocó que se diera por perdida la primera manga, dejando a priori todo echado para la segunda y definitiva… Sólo que la noticia fue que ésta nunca se llegó a celebrar. “Mientras aún estábamos reparando el embrague, veíamos como todo se estaba retrasando mucho en la prueba y que era probable que los participantes no pudiésemos completar la última manga. Por tanto, mi temor era no poder mejorar el tiempo de entrenamientos y que mis rivales me rebasaran”, confesaba Enrique.

Sin embargo, ninguno de sus competidores pudo mejorar el tiempo marcado por Enrique, con lo que oficialmente se convertía en el ganador de la prueba.