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Transforma-T

   
Cola ante una oficina perteneciente al Servicio Canario de Empleo (SCE) en Tenerife. / DA

Cola ante una oficina perteneciente al Servicio Canario de Empleo (SCE) en Tenerife. / DA

MARÍA FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

El shock producido por la crisis económica ha puesto de manifiesto la fragilidad y vulnerabilidad del mercado laboral. Los empresarios demandan empleados que la formación reglada es incapaz de ofrecer y, en cambio, lanza al mercado a un elevadísimo número de licenciados que tienen que emigrar para que su talento sea reconocido. Por ello, existe entre todos los sectores económicos un consenso generalizado para reorientar el empleo y así cubrir las necesidades de oferta y demanda en el mercado laboral.

En este sentido, desde la Fundación Canaria para el Fomento del Trabajo (Funcatra) se han puesto en marcha una serie de programas que contribuyen a equilibrar esa balanza de oferta y empleo, ya que las ofertas se han reducido de manera alarmante entre aquellos de elevada cualificación y los de baja cualificación o experiencia.

El programa Transforma-T nace, precisamente, para buscar una salida a esos colectivos de baja cualificación ofreciendo a los alumnos la oportunidad de formarse a través de módulos y adquirir los certificados de profesionalidad para áreas prioritarias y que tienen demanda empresarial. Por ejemplo, toda la actividad que tiene que ver con la reforma y rehabilitación turística, como carpintería, fontanería, soldadura o eficiencia energética, y con el comercio, otro de los sectores que parece que remonta. Todo esto se une al idioma, otra de las grandes debilidades del mercado laboral canario.

Agustín Herrera, director gerente de Funcatra. / DA

Agustín Herrera, director gerente de Funcatra. / DA

El director gerente de Funcatra, Agustín Herrera, explicó que el proyecto es flexible dado que no solo acepta a personas que tienen que formarse en todos los módulos, sino también a aquellos que les falta algún módulo para obtener el certificado, por ejemplo, el inglés. Además, el programa ofrece prácticas no laborales. De esta manera, el desempleado que participa en el mismo adquiere experiencia facilitando la entrada al mercado laboral. Herrera afirmó que, además, hay un compromiso de esas empresas de inserción laboral, “la mínima que pedimos es un 10% de los alumnos que terminan la formación. Sin embargo, hemos observado, sobre todo en el módulo de rehabilitación turística, que este grado de inserción supera el 10% y, en algunos caso, llega al 40%. Esto quiere decir”, continuó Herrera, “que de 700 canarios que se van a formar en certificados de profesionalidad durante este año, 210 (casi el 30%) tendrán una oportunidad de trabajo e inserción laboral”. Sin contar con el colectivo que está en el módulo del idioma que llegaría a los 1.355.

Lo bueno de este programa, que tiene un presupuesto de 2,8 millones de euros, insistió Herrera es que la obtención de este certificado no solo forma al desempleado, sino que conlleva las prácticas obligatorias en empresas y, además, dichas prácticas tienen una obligatoriedad de inserción laboral del 10%, “con lo cual se cumple con un principio básico que es unir la formación al empleo y se demuestra, además, que cuando una persona está cualificada sus opciones de encontrar empleo son mayores”. “Cumplimos con la demanda laboral porque hay que tener clara una cosa: Transforma-T nace con la idea de dar respuesta a aquellos sectores donde hay nichos de empleo y queríamos formar personas que realmente las empresas demandasen. Porque al final”, continuó, “teníamos un nicho de personas que están sobrecualificadas que no van a trabajar en su profesión”.

Para estos casos, Funcatra tiene otro programa interesante, Opportunitas, que está orientado a la movilidad laboral internacional, mediante la búsqueda de ofertas de empleo en otros países con el objeto de insertar laboralmente a los canarios registrados en el Servicio Canario de Empleo (SCE). En este sentido, a estas personas se les paga el visado, el transporte y la estancia durante un tiempo determinado en el exterior, así como su formación en el idioma. Éstos trabajaran para lo que han estudiado, pero en lugar de en Canarias fuera de España. “Se trata de un programa que también está teniendo muy buenos resultados: enfermeros, arquitectos, técnicos de guardería, ya está en el mercado internacional”.

Herrera no echó las culpas del desequilibrio de oferta y demanda de empleo a la universidad, pero si reconoció que la formación reglada está muy encorsetada, al igual que lo estaba la formación profesional. Por eso hemos renovado los certificados y los hemos adaptado al momento actual”. Lo que si está claro, insistió, es que “la formación aumenta las posibilidades de encontrar un empleo”.