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Compromiso con el vino canario – Por Hugo Luengo*

   

Con la legislatura a nivel local casi finalizada, desde Avibo, la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias, planteamos los elementos prioritarios sobre los que debería orientarse el desarrollo del sector vitivinícola en Canarias y específicamente en Tenerife, para el próximo mandato. Siendo estas las prioridades de los viticultores y bodegueros, no debemos olvidar que es hoy el consumidor el que sitúa los productos en el mercado y complementariamente, dado el elevado nivel de regulación normativa de la viña y del vino, debemos siempre conciliar con los consejos reguladores y las administraciones públicas, las soluciones posibles.
Situados en la crisis, en los cambios derivados de la globalización y en el cambio normativo europeo de liberalización de servicios, nuestras prioridades y las formas de verlas, estarían en:

1. Sobre la organización del sector en Canarias. Las respuestas que precisa el vino, en sus aspectos generales, están en la escala regional, en Madrid y en Bruselas, no en la Isla. Por ello la organización sectorial en Canarias precisa unidad de respuesta a ese nivel. Aligerar al tiempo las estructuras organizativas y sus costes. La D.O.P. Islas Canarias nos ofrece el mecanismo más flexible, y a su vez eficiente en la exportación. Obliga a desarrollar relaciones horizontales de bajo coste con los consejos que se quiera. Permite hacer economía de escala y beneficia en primer lugar al viticultor y al bodeguero.

2. El Posei y el REA. El Programa Europeo de Ayudas a las RUP, para las producciones agrarias y el abastecimiento se ha consolidado en Canarias en 268,42 millones de euros hasta el 2020. Su revisión quedó paralizada con las elecciones europeas. De la foto fija de supuestos “derechos históricos”, debemos pasar a realizar un “diseño inteligente” de la ficha. El sector vitivinícola se ha posicionado en la revisión, abogando por igualar el régimen de derecho y deberes, diseñar una ficha flexible acomodada a las necesidades de Canarias y obligando al Gobierno a equilibrar sus propuestas.

3. La Ley de la Viña y del Vino. El Decreto de Bodegas para Canarias. El Gobierno canario mantiene una política normativa con el uso del territorio tan inexistente como equivocada. El uso agrario exige definición positiva para conciliar el agro con el uso en nuestro caso de las bodegas y sus usos complementarios, como tienen todas las bodegas de España y del mundo. Abordar en su escala más amplia, una Ley de la Viña y del Vino, donde situar los problemas de escala y circunstancias específicas del vino de Canarias en toda su dimensión y con el Decreto de Bodegas, dando carta de naturaleza y solución técnica simplificada y real a las bodegas. El decreto está redactado y aprobado en la Mesa del Vino de Canarias y remitido a Presidencia, Consejería de Agricultura, Fecai y Fecam. Trabajo para la legislatura que viene.

4. Plan de Internacionalización del Vino de Canarias. Estabilizar el sector del vino en Canarias pasa por consolidar a medio plazo la venta al exterior del vino canario, en mercados de segmento de precio elevado. Pasar del 5% actual al 50% en un periodo de tiempo razonable, ahí estaremos estabilizando el sector. La DOP Islas Canarias tiene ya incorporados 37 bodegas en Canarias apostando por esta vía, que exige tiempo, esfuerzos y razonables apoyos públicos.

5. Plan de Márketing y el I + D + i. Los esfuerzos en la promoción y la investigación del vino son tanto más eficaces cuanto se hacen de la mano del sector, bodegas y viticultores. Todos los recursos debe ser ejercidos en este marco y desarrollarse en periodos plurianuales.

6. Desarrollo en la esfera local. Nuevos productos y plan vitivinícola. La cultura del vino. En la esfera insular, el vino hay que apoyarlo desde abajo, en todas sus formas de organización, tipo de empresa y producto. Garantizar con el origen y calidad del producto nuevos formatos propios, los “beaujolais canarios” del año, en envases de mayor volumen. Un plan vitivinícola urgente, de apoyo al viticultor. El vino tiene la mayor cadena de valor del mundo agrario. Impulsar el mismo en la restauración, eventos, sociedad, ligado a las tradiciones y a la cultura. En todo ello el apoyo de los cabildos es decisivo. Con este marco de referencia podemos avanzar hacia el futuro.

*PRESIDENTE DE AVIBO Y DE LA DOP ISLAS CANARIAS