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La quinta libertad del aire, más necesaria que nunca

   
Cada compañía puede solicitar quintas libertades con aeropuertos concretos. Es competencia de Aviación Civil aceptar el acuerdo o no. / SERGIO MÉNDEZ

Cada compañía puede solicitar quintas libertades con aeropuertos concretos. Es competencia de Aviación Civil aceptar el acuerdo o no. / SERGIO MÉNDEZ

SARAY ENCINOSO / MARÍA FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

Canarias reúne, por su situación y por su completa red de infraestructuras portuarias y aeroportuarias, las condiciones idóneas para convertirse en un centro de operaciones (hub) entre Europa, África y América. La vocación del Archipiélago como plataforma intercontinental no es nueva, sin embargo, nunca antes las Islas habían estado tan cerca del continente africano. Las relaciones entre ambos territorios cada vez son más intensas y la sociedad está cada vez más concienciada de la oportunidad que representa África para Canarias.

De hecho, las posibilidades de crecimiento económico que tiene este continente se han convertido en un importante foco de atención no solo para las Islas, sino también para otros países que buscan ampliar relaciones con África, como por ejemplo Estados Unidos y Canadá. En este entramado, la posición de Canarias es vital y la consecución de la quinta libertad aérea, fundamental.

Pero ¿qué es la quinta libertad del aire? El derecho aeronáutico dice que es el privilegio de una aerolínea de un tercer país a embarcar y desembarcar pasajeros y carga en escalas intermedias entre los puntos de origen y destino de una ruta. O dicho de otro modo, es una herramienta que permite a un avión que despegue de un hipotético Estado A, embarque y desembarque viajeros, correo y carga en un Estado B, y después continúe a su destino final, el Estado C, de tal forma que la última parte del trayecto sea una continuación del vuelo inicial y no una escala técnica.

Para Canarias, conseguir que el Gobierno central admita esta fórmula facilitaría el tráfico entre tres continentes, además de fomentar la internacionalización de las empresas canarias y, por consiguiente, su competitividad. Se trata de aprovechar la buena conectividad de los aeropuertos para añadir nuevas rutas entre Canarias y África que sirvan a su vez para aportar tráfico al trayecto Canarias-Estados Unidos.
África se ha convertido en uno de los mercados más emergentes debido, sobre todo, a su materia prima, principalmente la minería y la industria agroalimentaria. La zona más próxima a Canarias, el África Occidental, comprende 17 países cuya población suma 295 millones de habitantes y su Producto Interior Bruto (PIB) agregado asciende a 278.000 millones de dólares.

Según un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España sobre el papel de Canarias como plataforma de negocios internacional, estos 17 países han crecido, en los últimos cinco años, a un ritmo medio anual nada menos que del 12% y, según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), seguirán haciéndolo al 9%. El informe de la Cámara americana va más allá y señala que las Islas pueden desempeñar un papel similar al de Singapur en el sudeste asiático o el que tiene asignado Miami para una parte del Caribe.

La ventaja del Archipiélago es que las conexiones entre África y Estados Unidos son escasas, lo que supone un impedimento para todas aquellas empresas que tienen el punto de mira en el continente africano. La mayoría del tráfico desde Norteamérica a África pasa por los nudos existentes en Europa, como París, Londres, Frankfurt, o Dubái, en Oriente Medio, lo que alarga y encarece los viajes. Desviar ese tráfico hacia las Islas permitiría que los vuelos fuesen no solo más directos y cortos, sino más económicos.

En este marco, el anuncio reciente del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de impulsar inversiones en África valoradas en 24.000 millones de euros -que incluyen acuerdos empresariales por más de 10.400 millones- supone una auténtica oportunidad para Canarias de constituirse como sede de estas empresas. Un territorio más seguro y moderno a escasos kilómetros del continente africano.
La diputada de Coalición Canaria (CC) en el Congreso, Ana Oramas, lleva años intentando que el Gobierno central, que es el que tiene las competencias en esta materia, acepte la quinta libertad. Sin embargo, el Ejecutivo de Mariano Rajoy insiste en que actualmente no hay en España ninguna ley ni ninguna norma que limite o dificulte el establecimiento del derecho de tráfico de quinta libertad. El diputado del Partido Popular Pablo Matos así se lo dijo a Oramas en abril, cuando presentó una proposición de ley sobre este asunto, que fue rechazada.

En la actualidad, según el Gobierno central, las compañías de estados con las que España haya suscrito acuerdos de transporte aéreo y así lo soliciten podrán ejercer la quinta libertad, y aquellas aerolíneas con las que no tenga firmados convenios podrán solicitarlo. La diferencia con la petición de Coalición Canaria (CC) es que el grupo nacionalista, en lugar de pedir autorización en cada ocasión, quiere que esta sea permanente. “Se podrían tener hasta 10 conexiones diarias con Estados Unidos”. Además, destaca Oramas, estos privilegios redundarían en más conectividad, pero también en más beneficios económicos: “Ciudadanos que, por ejemplo, quisieran viajar a Dákar podrían coger un vuelo de Binter en el Archipiélago y los canarios podrían aprovechar esa escala para viajar a cualquier destino norteamericano”. Según la diputada, las presiones de aeropuertos como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat están influyendo en que el Gobierno opte por abrir esta vía de forma permanente, ya que, sobre todo, El Prat aspira a ser hub de Asia.
La directora general de Transportes del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, está de acuerdo con la necesidad de que la quinta libertad sea general y rechaza que se tengan que firmar acuerdos bilaterales. Este reconocimiento sería clave para “la internacionalización de la economía canaria”, especialmente en países que no pertenecen a la Unión Europea, ya que dentro del club europeo hay firmadas “octavas libertades” para todos los aeropuertos. La nacionalista reconoce que esta demanda no se incluyó en la propuesta de Régimen Económico y Fiscal (REF) porque se pensó que no era necesario y que el Gobierno central sería sensible a esa demanda histórica de Canarias. Sin embargo, la realidad no fue así.
Ahora, la Dirección General de Aviación Civil es quien tiene la capacidad para decidir si acepta o no las solicitudes de las compañías. Este privilegio está vigente en conexiones de Cabo Verde a Lisboa, pero la prueba de que no es tan sencillo rubricar un acuerdo de estas características es que recientemente -y tras un año de negociaciones- se denegó la petición de una compañía de Guinea Ecuatorial. Estamos convencidos de que podríamos haber ofrecido una ruta más competitiva que la que existe actualmente con Barajas”. Para Dávila es fundamental “soltar quintas”, algo que en el argot aeronáutico significa que no sea necesario que medie un funcionario, sino que cualquier solicitud, siempre que cumpla los requisitos de seguridad pueda ser atendida. Hace unos días, además, el director de Casa África, Luis Padrón, reconoció que dos compañías africanas -Ethiopian Airlines y South African Airway- están interesadas en obtener “una quinta libertad” para poder hacer escala en el Archipiélago en sus viajes hacia Estados Unidos.

El interés mundial por el mercado aéreo africano pone de manifiesto la necesidad de que las Islas se posicionen ya como hub. Un informe económico publicado por Jeune Afrique detalla la expansión de numerosas compañías de Oriente Medio en el continente, lo que da pistas del negocio que existe. En la actualidad, se estima que “las compañías africanas sólo representan el 28% del mercado de los vuelos intercontinentales y de África”. Así y todo, el crecimiento de las principales empresas africanas del sector es destacable. Por ejemplo, Ethiopian Airlines transportó casi 5 millones de pasajeros en 2012, frente a los tres millones de viajeros que registró en 2009. Este “momento dorado” del sector enlaza con el auge del turismo en el continente, una industria en la que España, y en concreto Canarias, tienen mucho que aportar. En enero de 2015 se celebrará la sexta edición del Foro de Inversiones y Negocios Turísticos en África (Investour) en Madrid. El encuentro, organizado en el marco de Fitur, es una plataforma anual en la que las empresas africanas volverán a tener la oportunidad de dialogar sobre nuevas posibilidades de negocios y cooperación con empresas del sector turístico a nivel internacional. Igual que ha ocurrido en ediciones anteriores, este encuentro promovido por la Organización Mundial del Turismo (OMT), Fitur y Casa África tiene el propósito de impulsar el turismo sostenible en el continente y favorecer el diálogo sobre nuevas oportunidades empresariales y de cooperación entre representantes del turismo africano y potenciales inversores internacionales.

Muchos empresarios africanos se están aliando con empresas europeas y otros quieren expandirse sin dejar de lado la filosofía del africanismo, pero, en cualquier caso, todos son conscientes de que la consolidación de la clase media en el continente es un motor muy potente que abre un abanico de posibilidades por descubrir.