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Adaptado a los nuevos tiempos – Por José Manuel Bermúdez Esparza

   

Mañana lunes llevaremos a Pleno la aprobación del nuevo Presupuesto para Santa Cruz. Lejos de tratarse de un trámite, estamos ante la oportunidad de hacer del Ayuntamiento el motor que necesita la ciudad, sobre el que pivote la recuperación económica y la generación de confianza. Para ello nos hemos fijado dos grandes objetivos: la atención a las familias más tocadas por la crisis y la creación de empleo, que es la política social más efectiva. Resulta evidente que con la reducción del paro descenderá también el número de personas necesitadas de protección. Por eso estamos empeñados en facilitar condiciones que propicien esa situación. Aunque el Ayuntamiento no crea empleo, sí puede ayudar a que lo hagan las empresas. Los datos sobre actividad laboral en el año que acaba confirman la tendencia positiva que ya empezamos a percibir a finales de 2013. Mes a mes, desde la moderación, en Santa Cruz hemos ido encadenando registros que invitan a la esperanza. El día que me propuse optar a la Alcaldía, tenía claro que iba a enfrentarme al peor momento económico y social de las últimas décadas. Todos nos vimos ante una realidad inimaginable, que disparó el paro y provocó el cierre de muchos pequeños y medianos negocios. Pero, lejos de arrugarnos y echarnos atrás, decidimos enfrentarnos a esa coyuntura, en coherencia con la historia de una población capaz de superar reveses incluso mayores. Lo cierto es que en 2011, cuando accedimos al Gobierno municipal, el Ayuntamiento también vivía un instante complejo. Sin tiempo que perder, decidimos coger las riendas y tratar de revertir aquella realidad. Excepto en materia social, controlamos el gasto, saneamos la tesorería y alcanzamos acuerdos para pagar, logrando con ello una reducción de la deuda inigualable en el concierto de las capitales españolas. De este modo, Santa Cruz dispone ahora de un consistorio más moderno y eficaz, que ha dejado de estar en manos del Estado y de los bancos para volver a las del vecino. Una administración capaz de reforzar su apuesta por la dinamización económica y cuadruplicar la inversión pública, con un incremento del 68,3% respecto a 2012. Además, dedicamos 8 de cada 10 euros del Presupuesto a políticas de bienestar comunitario, con un incremento por encima del 6% en la partida destinada al Instituto Municipal de Atención Social (IMAS). Sabedores de las necesidades de muchas familias, volvemos a ampliar la dotación para prestaciones en apartados como alimentos, agua, luz o alquiler, con cuatro millones de euros más, y emprendemos un nuevo proyecto para las personas sin hogar. Tras ser pioneros en el establecimiento de un Protocolo Anti Desahucios, ahora queremos ser capaces de agilizar la búsqueda de viviendas para quienes se ven imposibilitados de hacerlo por sus propios medios. La nueva situación nos permite también acometer la anunciada reforma fiscal, con una bajada de impuestos sin precedentes. ¿Sus fines? Aliviar la carga fiscal sobre las familias y las empresas y facilitar el crecimiento económico, haciendo más atractiva la ciudad para la inversión, incentivando la creación de empleo e impulsando la dinamización y el desarrollo. Todo ello sirve para ser motor, igual que dotar más de 22,3 millones de euros para la realización de obras públicas, concentradas sobre todo en los barrios, con una parte para infraestructuras declaradas de emergencia, a raíz de las lluvias torrenciales del 19 de octubre, y otra para muchos pequeños proyectos que mejoren la calidad de vida de sus habitantes. Trabajamos para hacer de Santa Cruz una ciudad para vivir bien. Un lugar donde todos vivan bien, no solo unos pocos. Una capital donde primen las personas y exista empleo, seguridad y calidad de vida igual para todos. Acorde con ese anhelo, su Ayuntamiento ha de ser capaz de interpretar un papel motriz y dinamizador, desde la estabilidad y la organización, el compromiso social y la capacidad inversora. Adaptado a los nuevos tiempos.

*Alcalde de Santa Cruz de Tenerife