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“Cada vecino paga solo 27 euros más que en 2011”

   

N. TORRES | Santa Cruz de Tenerife

De nuevo el debate entre Alexis Oliva (PP) y el edil de Hacienda, Alberto Bernabé (CC), se enredó durante el Pleno celebrado ayer en lo que uno y otro entiende sobre un concepto económico, en este caso, la presión fiscal. El concejal popular defendió que según las cifras oficiales (del Estado o el Gobierno de Canarias, a través del informe del Fondo Canario de Financiación Municipal para 2013) señalan que la presión fiscal en Santa Cruz -lo que paga de impuestos cada vecino- era de 548 euros en 2013, 79 euros por encima de la media de Canarias. Una afirmación que fue contrarrestada por Bernabé, asegurando que “con los recibos que pagan los vecinos en la mano, la realidad es que los impuestos en los últimos cuatro años han subido 27 euros por persona”. “Y si quitamos la subida del 10% del IBI que aplicó el Estado, el Consistorio sólo ha aumentado 1,8 euros en estos cuatro años”, añadió Bernabé, aclarando que esto cálculos los hizo en base a los recibos domiciliados con la bonificación del 3%.

Para Oliva, esta explicación, no pasó de ser una mera justificación de lo que el PP considera que es afán recaudatorio del Ayuntamiento capitalino. “Usted tiene un problema con los informes y cifras oficiales y la presión fiscal se calcula dividiendo los ingresos entre el número de habitantes para poder compararnos con otros municipios, y eso da que en 2015 va a subir hasta los 572 euros por persona”.

No solo impuestos
El edil de Hacienda a su vez recordó que no todos los ingresos municipales son impuestos. “En 2015 tenemos 10 millones más procedentes del Gobierno de Canarias por la recaudación del IGIC, así que la división da más alta, pero no porque hayamos subido los impuestos”. Bernabé puso otro ejemplo más. “En La Palmas, en 2015, cambian la forma de contabilizar los ingresos del REF, por lo que sus ingresos se van a incrementar el 30% y eso no significa que suban los impuestos el 30%. Hay que explicar las cosas”.

Oliva respondió a esta argumentación con lo que el PP cambiaría si gobernara para aliviar la carga a los vecinos, como por ejemplo, reducir la estructura del Ayuntamiento, aplicar una rebaja fiscal, crear una oficina única de atención al ciudadano o reducir las grandes empresas.