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Churchill – Por Tinerfe Fumero

   

¡Chas viría! Ese hombre sincero del que decía Gala: “Borrell, cuidado con él”

Ha pasado por Tenerife Josep Borrell, uno de los pocos ministros de la democracia que dio pasos decididos para acabar con la gran corrupción (no lo consiguió, claro) y una víctima de las primarias socialistas, ya que el aparato del PSOE lo masacró para que fuera Joaquín Almunia quien liderase uno de los mayores batacazos electorales en los tiempos recientes de estas siglas. Borrell dijo ayer dos verdades incuestionables. La primera es que Repsol es una empresa seria que sabe lo que hace. Ni el más furibundo opositor a las prospecciones de la multinacional en Canarias puede negar tal afirmación, ya que en caso de suspenderlas (como aspiran las administraciones locales y la inmensa mayoría de majoreros y conejeros), España tendría que indemnizar a la compañía. La segunda verdad es que guarda gran recuerdo de los meses en los que se alojó en el Hotel Mencey trabajando para CEPSA. ¿En el Mencey dos meses? Mira a ver, doctor, como para quejarse…