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Un ‘negocio’ turístico – Por María Fresno

   

Más de 53.000 personas viven en Canarias del alquiler vacacional. Una fórmula muy utilizada en Europa, pero que en España y, sobre todo en las Islas, no termina de encajar. Se trata de rentar, en la mayoría de los casos vía internet, viviendas a turistas para sus vacaciones en el Archipiélago, sin pasar por agencias ni turoperadores ni ningún intermediario. Los hoteleros, y no les falta razón, ven esta actividad una competencia desleal, porque los propietarios no pagan los impuestos tan elevados que tienen que desembolsar los empresarios, ni tampoco tienen la obligación de cumplir con las normativas, por ejemplo, de seguridad, que obligatoriamente deben cumplir los hoteles. Es cierto que el destino Islas Canarias abarca desde turistas de mochila hasta turistas de cinco estrellas, y que el Archipiélago no debe obviar las demandas del sector, pero no creo que dar rienda suelta a esta actividad sirva para mejorar el negocio turístico en Canarias. El Gobierno se ha visto obligado a hacer un decreto para dar rango legal a esta fórmula, pero como ocurre siempre, dicho documento no contenta ni a los hoteleros ni a los propios implicados. Para los empresarios, el Ejecutivo lo que ha hecho con este decreto es romper con la diferencia de uso de suelo turístico y residencial y al mismo tiempo permitir que los propietarios hagan negocio con sus viviendas sin cumplir con ningún deber. A los propietarios de las viviendas vacacionales tampoco les convence porque hay tres aspectos que deben cumplir: que la vivienda en concreto disponga de licencia urbanística, que si se trata de una vivienda en un edificio debe disponer del permiso de la comunidad para poder alquilarlo y, en tercer lugar, que en el caso de rentar solo habitaciones el inspector turístico pueda acceder a la vivienda. A partir de ahora hay unos 15 días para presentar alegaciones a un documento con el que nadie está contento. El Gobierno, porque se ha visto obligado a hacerlo, los propietarios, porque no se les da barra libre a su negocio, y los hoteleros, porque les crea competencia. En realidad, esta actividad, en menor medida, se llevaba ya realizando durante años, pero ahora con la crisis y las inmensas posibilidades que da internet, son muchos los que han visto la manera de hacer el business con sus segundas residencias. ¿Corre peligro el sector porque se apruebe este decreto? No lo creo. Pero tampoco el discurso de la plataforma del alquiler vacacional de que muchas familias dependen de esto para vivir. Se trata de un negocio unido a la gallina de los huevos de oro que es el turismo. Admitámoslo.

@MariaFresno72