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Propósitos de vida – Por José Juan Rivero

   

Sin darnos cuenta ya ha pasado la Navidad cuando hace unos días las preparábamos metidos en brindis y comidas prenavideñas y ya nos dirigimos al fin de año, no se si te diste cuenta, si tuviste la oportunidad de vivir cada día. Pero en un abrir y cerrar de ojos repetimos recurrentemente en estas fechas: otro año más se nos ha ido…, parece que fue ayer cuando comenzábamos otro enero más en nuestra vida. Es curioso contemplar cómo sin darnos cuenta parece que sumásemos eneros a nuestros años y nos olvidásemos simplemente de vivir, sin el riguroso tiempo golpeándonos en planes, expectativas o por llamarlos de otra manera propósitos.

Ya se acerca la noche vieja y todos buscamos propósitos, sueños, objetivos y planes de vida que diseñaremos para partir el año, ante semejante planificación de ultima hora es normal que la gran mayoría de los mismo se queden entre Pinto y Baldomero, es decir, a medio camino, ya que por así decirlo vivimos sin vivir en un marco diario que regula un tiempo que nos controla a nosotros y nos pone pautas. Los propósitos, los objetivos o planes en nuestra vida vienen determinados por nuestros propios tiempos, no te ates a cambios de año, que sin querer te obligan a plantearte retos de los que quizás no estás del todo seguro y que al final lo que te hacen es generar frustración ante la no consecución de los mismos, añadiendo tristeza o ansiedad a nuestras vidas, y sobre todo la sensación de que no controlamos nuestro día a día. Por ello, querido amigo y amiga, te diría que vivas la celebración de poder haber disfrutado un nuevo año, recuerda aquellas situaciones positivas que hayas vividos, rememoradas, es importante hacer un balance de esos momentos que sin querer se han quedado en nuestro olvido, resaborealos es decir, vivencia esas emociones al recordarlos, a veces es bueno escribirlos. Céntrate también en aquellas cosas que supusieron frenos, que no te permitieron avanzar del todo, no las vivencies como errores, intenta ver el potencial de aprendizaje de dichas situaciones y en todo momento atribuye tu responsabilidad en cada situación y cómo podrías haber obtenidos resultados diferentes.

Por último, plantéate si te apetece objetivos o propósitos, pero que sean asumibles desde tu situación personal actual (yo siempre digo que mañana no podré escalar el Everest, pero quizás en un mes suba al Teide), ponte plazos para revisarlos y replantearlos, al final eres tu el único autor y actor responsable de tu vida permitiéndote ser feliz.

*Psicólogo y miembro de la Sociedad Española de Psicología Positiva
@jriveroperez