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Sin excluir a nadie – Por Nazaret Díaz

   

El municipio de Candelaria necesita ordenar su personal. El Ayuntamiento precisa de funcionarios técnicos para firmar y tramitar los expedientes, ya que eso genera agilidad y garantías en los procedimientos pero, al mismo tiempo, ha de aprovecharse de la experiencia y valía del personal laboral que lleva años trabajando en la Administración local y que son nuestra mayor fortaleza. Eso sí, esta ordenación del personal ha de hacerse conforme a la legalidad vigente, con las garantías suficientes para otorgar estabilidad a una Administración que lo necesita, sin excluir a nadie. Esa es la apuesta de Coalición Canaria.

El actual grupo de gobierno ha jugado a crear dudas y sombras ante las próximas elecciones de mayo. Y ante las dudas sembradas, lo mejor son respuestas claras. Hagamos tan sólo un breve repaso de lo acontecido. En octubre de 2009, el Pleno del Ayuntamiento de Candelaria aprobó, con los votos en contra del Grupo Municipal de Coalición Canaria y del resto de la oposición, un Plan de Ordenación de Recursos Humanos, con la intención de convertir al personal temporal en indefinido y, a otros, en funcionarios interinos. La idea era buena pero las formas dejaban mucho que desear.

Tanto por parte de la Intervención de Fondos como de la secretaria accidental se informó negativamente el Plan, resaltando sus deficiencias jurídicas y de procedimiento, algo que Coalición Canaria no podía dejar pasar, ante la contundencia de ambos informes.

Coalición Canaria presentó alegaciones pidiendo la subsanación de todas estas deficiencias pero, para nuestro asombro, en un acto de total irresponsabilidad por parte del alcalde, éstas fueron desestimadas en el Pleno extraordinario celebrado en enero de 2010.

¿Quiénes han sido las víctimas de todo este proceso? Sin duda, los trabajadores. José Gumersindo y sus concejales han mentido y han manipulado la información para engañar a las más de 100 familias que hay detrás de todos estos trabajadores a los que se les vendió una falsa estabilidad laboral. Está claro que políticos como los que gobiernan en Candelaria, sin ningún sentido de la responsabilidad, sin escrúpulos, son la razón por la que la sociedad no cree en el sistema, ni en el resto de políticos que sí nos tomamos las cosas en serio, con vocación de servicio.

En Candelaria, como digo, hace falta ordenar al personal pero sin prescindir de nadie, sin meter el miedo en el cuerpo, sin fantasmas, sin sombras. Por ello, desde Coalición Canaria creemos que desde que se levante la prohibición por el Gobierno de España será necesario convocar plazas, por supuesto, ya que el Ayuntamiento necesita funcionarios técnicos, pero ello no quiere decir que se vaya a despedir al personal laboral. No está en nuestras previsiones vaciar al Ayuntamiento de las personas que llevan años trabajando al servicio de los vecinos de Candelaria. Su experiencia y buen hacer son esenciales para la administración local.

Por ello, me gustaría concluir diciendo que el hecho de que en Candelaria exista una nefasta gestión política por el actual grupo socialista de gobierno, nada tiene que ver con la calidad de sus recursos humanos. Que los políticos se dediquen a hacer política, y que dejen a los trabajadores trabajar, que se les respete, que no se les utilice, porque el político está de paso, pero los empleados públicos son los que permanecen, son el motor de la Administración.

* Candidata de CC a la Alcaldía de Candelaria