X
tribuna >

Un brindis muy caro – Por Inés Vera

   

Tanta fiesta y celebraciones… que si nace el niño Jesús, que si tengo un cumpleaños, que si hoy es puente y me lleva la corriente… En un país famoso por sus bares y sus ganas de fiesta, no ha bastado con explicar hasta la saciedad que no, no conduces mejor cuando bebes, que pones en riesgo tu vida y la de los demás. Como el fumador al que la mención del cáncer de pulmón no frena, sino el euro más que hay que pagar por el tabaco, así se ha tenido que afrontar la problemática del alcohol y los vehículos a motor.

Actualmente la tasa del alcohol máxima permitida es de 0,25 mg/l en aire espirado y 0,15 mg/l para profesionales y conductores con menos de dos años de antigüedad. Así que si es detenido en un control, debe saber que si supera este límite seguro que habrá consecuencias administrativas, y puede que también penales.

Respecto a las consecuencias administrativas, la multa es de 500 euros, que tendrá que abonar incluso si para ello es necesario embargar su coche. Además, la retirada de puntos. De 0,25 mg/l a 0,50 mg/l, cuatro puntos. Si supera 0,50 mg/l, 6 puntos. Y, por supuesto, se inmoviliza el vehículo, salvo que se dé la paradoja de ir acompañado de un conductor sobrio.
Si supera usted 0,60 mg/l de alcohol en aire espirado, además de los 500 euros de multa y la retirada de seis puntos del carnet, ha cometido un delito tipificado en el artículo 379.2 del Código Penal. Este delito se castiga con una de estas penas: prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad, de treinta y uno a noventa días. Difícil elección… En todo caso, durante un periodo de uno a cuatro años no podrá conducir ningún vehículo a motor.

Como hablamos de un delito recibirá una citación para acudir a la mañana siguiente al Juzgado, en plena resaca, para otra celebración: la del juicio rápido. Y si se llama “rápido” es por la fecha, porque el número de horas que puede usted estar allí esperando nadie lo sabe. Llegados a este punto mi recomendación es que se olvide de la excusa del medicamento, que ya está muy vista y es poco fructífera, y reconozca los hechos. Si lo hace, el juicio termina ese mismo día, y lo que es más importante, le reducirán un tercio de la condena.
En definitiva, para ahorrarse toda esta pesadilla, coja un taxi. Así colabora con la buena circulación de la economía y, sobre todo, se protege a sí mismo y a todas las personas que, en cualquier asiento, estamos en la carretera.
*Goya Abogados