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Un CIT de oro – Por Agustín M. González

   

Habrá quien piense que un Centro de Iniciativas Turísticas -los llamados CIT- es una especie de club social donde los amiguetes y compañeros del ramo se reúnen de vez en cuando para comer y hablar de sus cosas. Yo tuve, ya hace algún tiempo, el honor de ser directivo del Centro de Iniciativas Turísticas de Puerto de la Cruz, durante seis años, en la época del presidente Gerardo Gleixner. Y tengo que decir que fue una experiencia muy enriquecedora para mí, en la personal y en lo profesional. Aún era un novato en este mundo de la comunicación y la oportunidad de compartir reuniones , debates y proyectos con los principales profesionales del sector turístico y empresarial de mi ciudad fue una inmejorable academia formativa. Por eso tengo cierto conocimiento de causa, conocimiento cercano e interno, de para qué sirve un CIT.

Conozco lo mucho y bueno que puede hacer una entidad de este tipo en favor del turismo y de la ciudad a la que pertenece. El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz entregó días atrás su máxima distinción, la Medalla de Oro de la Ciudad, al CIT local con motivo de su 50 aniversario. Fue el pionero, el primer CIT de Canarias, y en este medio siglo de trayectoria ha tenido un papel fundamental y constante en el desarrollo y la proyección de la marca Puerto de la Cruz. La primera ciudad turística de Canarias no hubiera logrado ser un referente mundial sin la permanente contribución del CIT, con sus ideas, proyectos, propuestas, promociones y actividades: desde las famosas campañas Ibéricas, con autocar ciudad por ciudad a lo largo y ancho de la Península, hasta la organización de un rally aéreo, pasando por las distinciones a los clientes más asiduos, la elaboración del material promocional, la asistencia a ferias turísticas, los premios anuales, etc., etc. La Medalla de Oro entregada por la alcaldesa Sandra Rodríguez la recogió la actual presidenta y buena amiga Hortensia Hernández, bajo cuyo mandato se ha continuado en esa línea de permanente impulso a la ciudad con grandes eventos como el Festival Internacional Agatha Christie o el certamen El Puerto en Flor. Sin duda es un reconocimiento muy justo el que ha hecho el Ayuntamiento al CIT portuense. Pero yo diría, además, que es un reconocimiento necesario y oportuno, porque ahora que la labor de promoción exterior está acaparada y concentrada en el Cabildo de Tenerife -algo que me parece lógico y coherente-, sin embargo es justo reivindicar el papel asesor y dinamizador de estas entidades que ofrecen a la ciudad que representan todo el conocimiento y la experiencia de auténticos profesionales del sector. Por ello, creo que las instituciones públicas deberían aprovechar más y mejor la ayuda que estos centros brindan de forma desinteresada y entusiasta. El CIT de Puerto de la Cruz es un ejemplo…de oro ya.